5 Errores Típicos que cometen los Freelancers

Después de trabajar durante siete años en forma independiente aprendí muchas cosas que hoy quiero compartir con vos. En este artículo voy a hacer mención al “freelancer” como aquella persona que trabaja por su cuenta y que a su vez:

  • Trabaja desde su hogar, estudio u oficina
  • Se especializa en el mundo del diseño gráfico, web o medios sociales
  • Se especializa en otra profesión que requiere el uso de una computadora

No es nada fácil ser freelancer hoy en día. Hay mucha competencia y el sueldo es inestable. Al mismo tiempo, el oficio requiere disciplina de samurai para evitar perder tiempo, dinero y por supuesto no volvernos locos.

Recuerdo que en mis inicios todo era un mundo color azul brillante. Pero con el tiempo, ese azul iría captando tonos grisáceos. No me quejo. Uno no nace sabiendo, por el contrario, vas aprendiendo a los ponchazos.

Para mí hay 5 errores típicos que cometen los freelancers. Yo los cometí uno por uno pero con el tiempo fui tratando de corregirlos. Es mi deseo concientizarte para ver si también los estás cometiendo en este preciso momento y ver si hay alguna manera de mejorar la situación:

#1 No tener un horario (razonable) de trabajo establecido

Por horario razonable me refiero a una rutina fija de entre 6 y 9 horas máximo de trabajo en un rango establecido (de 9am a 5pm) todos los días por citar un ejemplo. Lo que hay que evitar como sea es el “trabajo cuando se me da la gana o cuando estoy inspirado”. ¿Te quedás hasta las 2am frente a la compu? ¿Se te da por adelantar trabajo un sábado o domingo?

Excepciones las vamos a tener todos, pero la idea es que tus horarios laborales no sean un caos. ¡Pero tengo libertad de horarios! me vas a decir… Ya lo sé! Pero te puedo asegurar que teniendo una rutina establecida te va a dar más beneficios que no tenerla.

Podés establecer los horarios que se te antojen, pero la idea es darle constancia. De lunes a viernes de 9am a 5pm o de 5pm a 10pm (si sos una persona que prefiere trabajar de tarde noche)

Cuando fijas tus horarios de trabajo hacés valer más tu tiempo y te esforzás por cumplir los objetivos laborales como sea. Por el contrario cuando en tu mente “cualquier hora es posible para trabajar” te ves tentado permanentemente a pavear durante el día para recuperar el tiempo perdido por la noche o el fin de semana.

#2 Distraerse permanentemente

Que chequeo el Facebook, que reviso el celu, que me preparo un café, que voy al baño, que me levanto para estirar las piernas, que atiendo el teléfono, que reviso el correo electrónico y así otras millones de distracciones al cuadrado.

Ir y volver de tarea en tarea (el famoso switch en el multitasking) “te quema la fuente” (tu cerebro).

Al freelancer le encanta distraerse. En medio del trabajo se decide a ver un videito con curiosidades, buscar una linda canción para ambientar el espacio de trabajo, leer artículos en la blogosfera, chatear con colegas y otra serie de sandeces que no incrementan el dinero de su bolsillo.

En lugar de pensar todos los días como vamos a hacer de nuestra profesión algo más sólido y rentable, nos las pasamos consumiendo información en Internet.

Si me estás odiando en este momento, vamos por el buen camino :)

Seguimos…

#3 Falta de planificación de las tareas

Cuando estás en modo supervivencia vas haciendo las cosas como se pueden. Te levantás y empezás tu jornada laboral tanteando los proyectos y tareas que más o menos vas a ir haciendo a lo largo del día. De golpe mirás el reloj, pasaron cinco horas desde que comenzaste y aún te quedan por hacer doce cosas más. ¿Qué pasó?

Bueno, quizás hubo un error de timing. No te voy a mentir, esto hoy en día me pasa. Si no me organizo bien las tareas y le destino un determinado tiempo, después no cumplo los objetivos del día ni por cerca.

La planificación por la mañana es fundamental. Cinco minutos de planificación te ahorran horas de ejecución.

Para organizarme diariamente utilizo una aplicación web gratuita llamada Trello.
Mediante el uso de simples paneles, podés organizar las tres o cuatro tareas más importantes del día y luego tener a un costado en otros paneles otras tareas de menor importancia para ver a lo largo de la semana.

#4 Estimar de manera deficiente cualquier proyecto o trabajo

“Armar un presupuesto de forma bisoña se paga caro”
Mariano

Esto me pasó con énfasis sobre todo en mis inicios.

O bien porque calculaste mal el valor del trabajo o porque le pifiaste feo al tiempo que te llevará terminar el trabajo (y el cliente luego te lo hará saber). Todos estos errores vienen en un combo llamado “vas a perder tiempo y dinero” con tu trabajo. Y a menos que rechaces esta tentadora oferta, caerás en la trampa del armado de los presupuestos.

Hay que conocer el tiempo que nos lleva hacer las cosas. Determinadas tareas. Podés cobrar un trabajo por tiempo destinado o por valor ofrecido. No me importa. Pero si considero importante que el trabajo te sea rentable. Que lo puedas terminar en tiempo y en presupuesto.

¿Cuántas veces un proyecto se extendió más de la cuenta?
Siempre

¿Cuántas veces dudamos si el cliente nos rechazará porque el precio es “caro”?
Siempre

¿Qué podemos hacer?
Masterizar el armado de nuestros presupuestos de modo que sean viables para nuestros clientes y rentables para nosotros mismos. Si vamos por la estrategia del precio siempre va a haber alguien que cobre más barato que nosotros. Por eso no se si es lo mejor.

#5 No encarar nuestra profesión pensando de manera empresarial

Para mí un freelancer tiene que aprender de todo y no solo quedarse con el aspecto técnico de su profesión. Más allá de que tercerice o no su trabajo, el freelancer debe adquirir potentes conocimientos empresariales que incluya habilidades de negociación con el cliente, aprender de marketing y ventas, aprender de contabilidad y finanzas (el concepto cashflow), aprender sobre inteligencia emocional, aprender sobre cobros y pagos y sobre administración de empresa en general.

Por más que seas uno solo.

“Pero no me da el tiempo para...”

Ya lo se. Lamentablemente al trabajar en forma independiente no podemos hacer una sola cosa. Si no te gusta la contabilidad, aprender sobre ventas y marketing y si no te gusta promocionar abiertamente tus servicios, te recomiendo hacer otra cosa.

Puede encantarte tu profesión o aquello que tanto tiempo estudiaste. Pero tiene que ser rentable. No queda otra.

Bonus tracks

Me acordé en el camino de dos errores más que un freelancer cometerá con gusto.

  • Revisión excesiva del correo electrónico - Si nos pagaran por todo el tiempo que pasamos gestionando el correo seríamos millonarios. Con que lo revises unas dos o tres veces por día alcanza para la mayoría de los casos. Todo es cuestión de organización. No abras el email todo el tiempo ya que es una fuente de distracción.
  • Deterioro de la imagen personal - Que trabajes desde tu casa no significa que tengas que estar vestido en pijamas, con la ropa rotosa y dando lástima con tu imagen. No te pido que trabajes de traje o elegante sport, pero si un estilo "casual" con onda alcanzará para sentirnos bien.

Algunas conclusiones

Está buenísimo trabajar en forma independiente pero es super difícil sobre todo en la Argentina. Hay muchísima competencia, poca demanda y por lo general cuesta conseguir clientes que paguen bien por los servicios o que permanezcan en tu cartera de manera estable.

Al mismo tiempo cuando uno arranca en el mundo del trabajo freelance, comete obviamente errores. Me gustaría que en la facultad enseñen más cosas relacionados a la práctica profesional, para luego acortar el camino y no sentirnos frustrados. Pero como esto no ocurre, hay que aprender con los errores.

En este artículo abordé algunos de ellos que a mi juicio habría que tratar de corregir.

¿A vos que cosas te gustaría mejorar con respecto a la manera con la que trabajás?

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