Como ahorrar dinero de una vez y para siempre

Vamos a reconocerlo: No queremos ahorrar.

Es preferible gastar todo nuestro dinero y disfrutar el momento presente.

¿Para qué vamos a guardar “cash” ante un futuro incierto?

Además hay otro problema: No podemos ahorrar. Tenemos muchos gastos y nuestro sueldo es escaso.

Estamos acostumbrados a gastar lo que ganamos. No importa si es 100, 2000 o 10000.
Nuestro estilo de vida acomodará las cosas para que lleguemos con poco dinero a fin de mes. Es una realidad y hay que aceptarlo.

Pero no podemos bajar los brazos aún. Nos quedan muchos años por delante.

Es momento de mejorar nuestra situación económica. De hacer un cambio de mentalidad y de pensar a largo plazo.

Te presento a Sam, el chanchito valiente

sam

De ahora en más, Sam será tu aliado.

Su Misión: Ayudarte a mejorar tus finanzas personales.

¿Qué pide a cambio?
Que lo alimentes con dinero todos los meses (un poquito para comenzar)

El ahorro puede convertirse en tu próximo hábito y Sam lo sabe mejor que nadie.

No creas que su objetivo es hacerte millonario, pero sí darte estabilidad y abundancia económica.

¿Para qué ahorrar dinero? - Mis 4 Razones

#1 Para la resolución de imprevistos (de corto y mediano plazo)

Personalmente no me gusta preocuparme cuando se rompe el lavarropa, la heladera o la computadora. Ni hablar del auto (que por cierto no tengo). Estos desperfectos técnicos son costosos y si me das a elegir preferiría gastar el dinero en un viaje.

Hay otros imprevistos que también pueden jugarte una mala pasada. Puede ser que tengas un problema temporal de salud, que necesites alquilar un departamento para irte a vivir o puede que te hayan echado de tu trabajo sin previo aviso.
Y cualquiera de estos problemas tan indeseables van a requerir de nuestro dinero para poder afrontarlos de la mejor manera posible.

Te cuento una anécdota: Un mes atrás se rompió la computadora. La llevé al servicio técnico y pum! $600 pesos (como U$S 60.-). Dos semanas después se descompuso el lavarropa.

GAME OVER.

No tenía el dinero de manera inmediata para arreglarlo. ¿Te ha pasado algo similar?

#2 Para acumular dinero que puede ser invertido (mediano y largo plazo)

Y hacerlo crecer exponencialmente a lo largo de los años. Un cuento de hadas que te venden en todos lados es el de alcanzar la libertad financiera, vivir de rentas y no tener que trabajar nunca más. ¿Suena muy lindo no?

No es algo imposible de lograr pero sí extremadamente difícil.

Si esta meta te motiva lo suficiente como a mí, entonces se puede poner en marcha un plan e investigar todo lo necesario sobre inversiones.

Mejor tener dinero acumulado y luego ver qué hacer, en lugar de no tener nada.

#3 Para tener tranquilidad y seguridad

No solo ante imprevistos como vimos arriba, pero también ante determinados contextos.

Por ejemplo en Argentina hay inflación. Los precios de los servicios y productos suben todos los meses.

La verdad que esa situación me cansa bastante y no tengo ganas de preocuparme cuando suben los impuestos, la factura de la luz, el gas, el teléfono o la nafta.

Ni hablar de los alimentos ni de otros productos esenciales. ¿Y el alquiler?
All inclusive. Suben los precios de todo.

Una base de ahorros te da tranquilidad ante contextos desfavorables. Sabés que tenés que hacer crecer tus ingresos, pero mientras puedas seguir manteniendo tu estilo de vida vas a tener mayor tranquilidad.

#4 Para disfrutarlo o aspirar a comprar algo grande

Si bien la idea de los ahorros es no tocarlos, puede que haya una parte destinada al placer como hacer un lindo viaje, cenar en un restaurante lujoso o lo que tengas ganas de hacer.

Ni hablar si tu meta es comprar un departamento. ¡Eso sí que está bueno! Tener tu propio hogar y dejar de alquilar para siempre.

Si tenemos dinero acumulado podemos destinar una parte a disfrutarlo y no siempre estar justos a fin de mes renegando que no nos alcanza para nada.

Ahorrando dinero con la ayuda de Sam

Es hora de ver cómo hacemos para que todo salga bien. El chanchito valiente te ayudará lo máximo posible, pero va a necesitar de tu fuerza de voluntad, disciplina y constancia para que el plan maestro sea exitoso.

En su libro MONEY, Master The Game (enlace afiliado), Tony Robbins nos da una pista de por donde comenzar:

Definí un porcentaje de tu sueldo para ahorrar todos los meses. Un 3%, un 5% o un 10%.

Ni bien te paguen tu sueldo, separás ese dinero y lo guardás. Ya sea en una cuenta bancaria por separada, en Sam o en algún otro lugar que te apetezca.

Ejemplo: si tu sueldo es U$S2000 y definiste ahorrar un 5%, todos los meses separás un total de U$S100 que destinarás a ahorrar.

Al cabo de un año, tendrás ahorrados U$S1200.- (100 de ahorro x 12 meses)

¡Pero con eso no voy a ser rico nunca!

Acá no buscamos acumular 180 millones de dólares como hace Floyd Mayweather luego de una pelea de boxeo.

Estamos intentando generar el hábito del ahorro. Para luego usar ese dinero según tus razones que pueden o no coincidir con las mías que describí anteriormente.

Entonces retomando.

Paso 1: Definís un porcentaje fijo, simple y mínimo al que puedas comprometerte todos los meses.

Paso 2: Alimentás a Sam con todo ese dinero que vas separando.

Cuando llegues a una cantidad mínima de ahorro, la idea es que tu dinero trabaje para tí como diría Kiyosaki en “Padre Rico, Padre Pobre” (enlace afiliado).
Esto se daría mediante las inversiones.

¿De qué manera se puede ahorrar más?

Suponiendo que a lo largo de un año pudiste mantener el hábito del ahorro y querés aumentar tu porcentaje, entonces podríamos pensar en algunas opciones.

Esto no es física cuántica. Simplemente un poco de sentido común.

Gastar menos: Reducir servicios (teléfono, tv por cable), compras innecesarias (ropa, un televisor gigante, el diario) o cualquier cosa que no te resulte esencial. ¿Qué hay acerca de vender el auto? o ¿Mudarte a otra ciudad más económica?

Ganar más: Buscar la forma de ganar más dinero. Ya sea comenzando un emprendimiento, consiguiendo otro empleo, adquiriendo más clientes, generando más valor, etc.

¿Y si no quiero la ayuda de Sam?

Es difícil resistirse ante la mirada de un chanchito tan tierno. Pero puede darse el caso que no te interese tener a Sam a tu lado y eso está perfecto.

No es necesario el uso de una alcancía para empezar a ahorrar.

Pero si me parece clave diseñar una estrategia que nos facilite el hábito del ahorro.

Principalmente ver dónde guardaremos el dinero para que luego sea difícil gastarlo ante el menor impulso.

El ahorro es la base de la fortuna.

“No te pido un castillo y un yate de lujo, pero sí una vida más tranquila y abundante en cuanto a lo económico"

En la medida que cada uno de nosotros encuentre su motivación, empezaremos a ahorrar de una buena vez y para siempre.

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