Como pasa el tiempo - Mes de Junio - Rápidamente desaparece la primera mitad del año

Me parece que fue ayer que brindaba por el Año Nuevo.

¡El 2015 es el año de la gloria! (pensaba con énfasis mientras levantaba mi copa)

Voy a hacer esto, voy a empezar aquello, duplicaré los ingresos, me iré a vivir al exterior y así muchas otras ideas cargadas de emoción.

Después de todo.. ¿Quién no se entusiasma pensando en un futuro mejor?

El solo hecho de que sea 31 de Diciembre tiene un factor psicológico difícil de explicar. Ese día damos “vuelta a la página” para dejar atrás otro "año viejo" con sus defectos y virtudes.

Algunos tuvieron un buen año, otros tuvieron un mal año. Y esa percepción estará determinada por tan solo dos o tres acontecimientos clave como por ejemplo: Conseguiste un mejor trabajo, te compraste un departamento, conociste a tu media naranja, hiciste el viaje de tus sueños, te robaron el auto, falleció un familiar, te echaron del trabajo, tuviste un problema de salud y así sucesivamente…

Sin embargo, más allá de lo acontecido, el Año Nuevo promete esperanza…

Nos inspira a cambiar para nuestro bien. Nos sentimos motivados, definimos nuevas metas y creemos que AHORA será posible. Nos envalentonamos.

Y de repente...

Bienvenido Junio.

Mes Número 6.

En Buenos Aires el Otoño parece de mentiritas. Durante la semana está haciendo un promedio de 17° C de máxima. Igual esto no viene al caso.

Me está preocupando que el tiempo pasa muy rápido. Casi casi, ya se fue la primera mitad del año.

No estoy seguro si este fenómeno perceptivo se da porque vivo en una gran ciudad. Quizás si viviera en el bosque, el tiempo pasaría mucho más despacio.

Me quedo tranquilo al pensar que si los días pasan muy rápido, tal vez es porque los estoy disfrutando al máximo.

Pero más allá de ese consuelo incompleto, estando a mitad de año, me gustaría invitarte a la reflexión.

Tres minutos para reflexionar

¿Cómo vienen tus metas de este año?

¿Pudiste avanzar con aquello que te propusiste el 31 de Diciembre a las 23.58 horas del 2014?

¿Cuáles han sido tus mayores obstáculos en lo que van del año?

¿Qué aspectos podríamos cambiar para acercarnos a nuestras metas del 2015?

Si hay un momento para decir “Recalculando”, es ahora. Este mes es ideal para hacer un balance parcial, reprogramarnos, realizar cambios y hacer esos pequeños ajustes necesarios.

Personalmente voy a velocidad crucero. No soy un Concorde. Soy una avioneta ligera que trata de evadir la turbulencia. Y a veces hay demasiada.

Avanzo, pero el progreso es lento.

La buena noticia es que en la última semana pude eliminar mi cuota de ansiedad sobre este tema. Ahora sigo avanzando pero con mayor tranquilidad y calma. No me obsesiono por lograr un resultado determinado para fin de año. Pero me focalizo para seguir en rumbo.

¿Por qué nuestro progreso tiene que ser tan lento?

¿Es injusto no?

El año pasa volando y nosotros avanzamos a paso tortuga.

Nos sobran las excusas para dejar todo y resignarnos en este preciso momento. Ya no hay fuerza, la meta parece demasiado complicada y todo se ve tan difuso.

Bienvenido mes de Junio nuevamente.

Han pasado seis meses y podemos argumentar que no hicimos ni una pizca de progreso. Todo sigue igual.

El camino fácil sería relajarnos y vivir como podamos. Sobrevivir.

Y esta es la postura que adoptará la mayoría. No complicarse la vida. Simplificar. Hacer lo que se puede. Dejar de buscar ese estilo de vida tan soñado para pasar a vivir uno de “tinte normal”

Pero a un costo. La resignación de los sueños y de los anhelos más profundos.

En mi experiencia el progreso es lento y desconfío de aquellos que han saltado al éxito tan rápidamente. No digo que no es posible, pero hay mucha mentira ahí afuera.

No te dejes engañar por lo sitios web que te prometen ganar U$S 3000 a la semana respondiendo simples encuestas. Desconfía de los libros y artículos que te dicen que podés bajar 10 kilos en 3 días. No existen las dietas milagrosas. Hay que mover el trasero.

El progreso es lento. No hay atajos para terminar una carrera universitaria. Tampoco para aprender y dominar un idioma. Mucho menos para desarrollar una relación profunda con cualquier ser humano.

Y si bien creo esto, también pienso que cada año es una oportunidad para hacer grandes cosas.

Viendo más allá de nuestros ombligos

Cuando hablo de reflexionar lo hago también para ver más allá de nosotros mismos.
Creo que podemos dar mucho más a la gente y contribuir a la sociedad de lo que lo estamos haciendo hoy en día.

Pensamos en nuestro trabajo, en nuestra pareja, en el auto, en las cosas que queremos comprar, en las próximas vacaciones, en pasarla bien y tener una vida de lujo. En tomar una buena cervecita con amigos el viernes por la noche. ¿Qué lindo no?

El otro día asumí por fin de que no destinaba tiempo para pensar en cómo puedo contribuir y ser una persona más solidaria. Antes sencillamente ignoraba este pensamiento. Ahora hubo "otro click" en mi interior que me abrirá puertas hacia un cambio en este sentido. Ahora al menos soy consciente (es un comienzo)

No quiero generalizar pero es muy probable que no pensemos ni siquiera quince minutos al año en cómo ayudar al prójimo. A la gente. A la sociedad. No pensamos siquiera en una mínima acción que podemos hacer hoy para contribuir nuestro granito de arena.

Esto último suena a cliché pero estando a mitad de año, quería escribir unas palabras al respecto.

En lugar de tomarte una selfie y compartirla en Instagram podés destinar esos 10 minutos para pensar lo siguiente: ¿Cómo puedo ayudar a mi vecindario, a mi ciudad, a un amigo, a un desconocido?

No tienen que ser grandes y heroicas cosas ya que simples gestos también hacen la diferencia.

Algunas conclusiones

El clima está cambiando. Siempre digo lo mismo. Puedo estar muy feliz con mis 17°C de Otoño, pero lo cierto es que en los polos las cosas no andan muy bien.

Este año se me está pasando “volando”. Al igual que el anterior, el anterior y el anterior.

La canas evidencian el paso del tiempo ¿no?

Me gustaría finalizar este post con las siguientes reflexiones:

  • Tratemos de aprovechar mejor el tiempo y más aún el momento presente. Cuando nos queremos acordar ya tenemos 90 años (con suerte)
  • Pensemos más allá de nosotros. No estamos solos en este mundo y hay mucha gente que necesita de nuestra ayuda.
  • Cultiva el arte de la paciencia y de la perseverancia. El progreso es lento y merecemos disfrutar del camino.

Para finalizar y estés donde estés, te deseo una excelente segunda mitad de año 2015.

Comentarios

Mer
Mar, 02/06/2015 - 11:02am

La vida a veces vuela, y solo la podemos recordar como en fotografías, recortada por momentos. Hay huecos enormes de tiempo que se borraron, ¿dónde están esos años? Me gusta la idea que escuché una vez de unos indios que usaban la misma palabra para ayer, hoy y mañana, porque la vida era un continuo transcurrir armonioso, sin saltos ni baches.

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