Consejos para Ser Feliz

¿Alguna vez viste la publicidad del crucero con la familia feliz?

Una pareja joven junto a sus dos niños que aparecen sonrientes (con dientes super blancos) en algún lugar del crucero mostrando todo lo que se puede hacer en él...

Piletas con olas, pared de escalada, minigolf, campo de tenis, tiendas, casinos, cena de gala.
Y un paseo inolvidable por las islas más recónditas del Caribe….

¿Qué más se puede pedir?

Después de todo, queremos ser felices y embarcarnos en un crucero sería un buen comienzo.
Ahí la felicidad está garantizada.

Sin embargo hay un problema. Nos faltan U$S 1500 y esperar a que lleguen las vacaciones.

Nos vamos a tener que conformar con menos....

Disfrutar de las cosas simples de la Vida

¿Por qué elegimos ser felices 15 días al año cuando podemos serlo 300 días o inclusive el año entero?

Y por ser feliz no me refiero a sonreir desde que me levanto hasta que me voy a dormir porque eso es imposible.

Me refiero a vivir de cierta forma alegre y contento con nuestro actual estilo de vida.
Días malos tenemos todos, pero la idea es que en general estemos a gusto con lo que hacemos (en el plano personal, laboral, social, etc)

Cuando pensamos en “ser felices” se nos viene a la mente esa idea de la publicidad. La imagen feliz de un momento de vacaciones. La playa, el sol, el mar turquesa.

Pero eso dura poco. Luego hay que volver a la rutina, a la ciudad, al trabajo, a nuestras tareas y responsabilidades cotidianas.

Por eso mi primer consejo es aprender a disfrutar de las cosas simples de la vida. De esas que nos rodean. Que están ahí al lado nuestro y no nos damos cuenta. Un abrazo de un ser querido, un llamado a un amigo, contemplar un atardecer o bien tener la posibilidad de tomar un vaso de agua. Contemplar una flor, una manzana, un árbol. Disfrutar de un hobbie y evitar todo tipo de distracción. Disfrutar del aquí y ahora.

Aprender a ser más fuertes y quejarnos menos

No sos la única persona con problemas. Todo el universo tiene problemas. Y algunas personas tienen problemas muchos peores que los tuyos. Por eso hay que dejar de lado la queja y fortalecernos para salir adelante.

Hay que pasar a la acción. ¿Querés cambiar algo en tu vida?

Podés hacerlo, pero antes vas a necesitar fortalecerte. Ser más disciplinado, constante y aprender a superar cada obstáculo, tentación o desafío que se te presente.

Yo se que hay problemas de dinero, salud o cuestiones familiares que nunca se van a resolver. Pero está en nosotros adoptar una determinada actitud frente a lo que nos sucede y cómo nos afecta.

Y si bien quizás eso no se resuelve, al menos mejora bastante.

Simplificar la Vida

Comprar menos. No necesitamos tanta ropa ni tampoco renovar el celular cada un año. Tampoco tenemos porqué estar gastando nuestro dinero en cualquiera moda pasajera.

Si tan solo pudiéramos aprender a vivir con menos, quizás tendríamos mayor calma interior.

Cuando hablo de simplificar la vida también me refiero a nuestra agenda de actividades.

No necesitamos vivir ocupados full time porque eso nos estresa o con el tiempo nos va desgastando. Hay que encontrar tiempo para el ocio, practicar la quietud y no hacer nada. Tiempo para relajarse.

Pero ese es el problema. No hay tiempo. ¿Por qué?

Porque hacemos doscientas mil cosas en el día. Y si podemos agregamos una más.

“Pero yo solo voy al trabajo y a la universidad”

Es cierto. Son dos cosas. Pero la realidad es que esas dos cosas te quitan 14 horas de tu día y encima luego tenés que ocuparte de ir al supermercado, cocinar, ordenar el hogar, etc.

En la medida de lo posible tenemos que simplificar nuestro día. Hacer las cosas esenciales y tratar de tener más tiempo libre.

Tener proyectos propios y compartidos

Los proyectos, metas y sueños son esas cosas que nos mantienen motivados y en movimiento. Podés aprender una nueva habilidad y luego empezar un emprendimiento. También podés tener un proyecto junto a tu actual pareja. Quizás se trate de algo más personal como el deseo de realizar un viaje.

Sea que sea, los proyectos tienen su encanto. Buscá alguna actividad que disfrutes y comenzá hoy. La idea es hacer algo que nos de vitalidad y motivación a lo largo del año.

Pensar a largo plazo

Ir en búsqueda de eso que queremos pero con paciencia. Todo lleva tiempo y esfuerzo.
Cuando queremos resultados de inmediato nos frustramos y abandonamos cualquier intento de mejorar. Así sea una dieta, adquirir el hábito del ejercicio físico, mejorar un idioma.

Cuando algo no nos guste o estamos cómodos también hay que pensar a largo plazo: ¿quiero trabajar de esto durante 5 años más? ¿quiero tener a esta persona como cliente? ¿me siento cómodo con mis actuales hábitos de vida?

Quizás hay cosas que hacemos durante un tiempo pero en el largo plazo no serían sostenibles. Por eso tenerlo presente al momento de definir cómo sería nuestro estilo de vida ideal.

No obsesionarse con el tema de la felicidad

Lo mejor que podés hacer es quitar la palabra “felicidad” de tu vocabulario. A mi me confunde.
Quizás lo más próximo al término es “vivir momentos felices” que se dan muy pocas veces en el año. También está lo que yo llamo “momentos de alegría, tranquilidad o diversión”

Momentos en donde uno se siente a gusto.

En una librería te encontrarás con cientos de libros de autoayuda. Y cada tanto está bueno leer alguno, pero tampoco obsesionarse por leer todos.

Cuanto más perseguimos “la felicidad” peor es. El concepto está muy utilizado y como dije anteriormente no es algo que se pueda definir a ciencia exacta. Cada uno tiene en su mente la idea de felicidad.

Por eso en un aviso publicitario te pueden promocionar el crucero.

Está en cada uno de nosotros como tratamos de disfrutar cada día. De vivirlo.

Te aliento a ser una persona más optimista, con sentido del humor. A sonreir más.
Y a no obsesionarte por la búsqueda constante de la felicidad.

Comentarios

Carla
Dom, 12/07/2015 - 9:34pm

100% agree

Añadir nuevo comentario

Anuncios Google