Cuando algo sale natural, sale natural

Y de pronto te encontrás haciendo algo con una fluidez sin igual. Se siente rico y maravilloso.
Quizás estás escribiendo, pintando, cantando, trabajando en un emprendimiento nuevo, regando el jardín, cocinando, conversando con un ser querido.

Te sale naturalmente y el esfuerzo que ponés es casi cero.
No pensás tanto, no te distraes y tenés plena atención en tu momento presente.

Es simplemente hermoso lo que se experimenta cuando hacemos las cosas de esta forma y por más que uno le busque la explicación, la respuesta es más simple de lo que parece: sale natural, es genuino y nos gusta hacerlo.

Cada vez que observo a mi mascota cómo vive cada día no dejo de sorprenderme.
Desde que amanece hasta que lo veo irse a dormir aprecio el ritmo de sus movimientos, las cosas que hace y cómo las hace. Si bien se pone de mal humor a veces y le ladra a otros perros, en general se lo ve tranquilo y sereno. Se despereza, hace fiaca, come, sale a pasear, busca caricias y juega con su pelotita de tenis.

Todo así naturalmente.

Y lo aprecio.

Pienso en el estilo de vida que llevamos los humanos y creo que se pueden aprender cosas. Vivimos a las apuradas, haciendo la mayoría de nuestras tareas de manera forzada, sobrecargándonos de estímulos y buscando incesablemente un estilo de vida perfecto que jamás vamos a encontrar.

En este momento quizás pensás:

“Pero el perro no tiene que trabajar”
“Pero el perro lo mantienen”
“Pero el perro es un animal”
“Pero el perro no tiene todos mis problemas”
“Pero yo no soy un perro”

Ya lo sé. Pero una cosa no quita a la otra. Podemos aprender más de lo que imaginamos si observamos a nuestro alrededor. En mi caso, yo aprendo de mi perro.

Y rescato cosas que comparto en este artículos tales como:

  • Simplificar la vida
  • Ser más naturales y genuinos
  • Aceptar que algunas cosas tomen su curso
  • Tratar de hacer lo que nos gusta
  • Hacer una cosa por vez
  • Intentar que nuestro día sea más espontáneo y mantener al mismo tiempo una rutina que nos de cierto orden (los perros aman la rutina)
  • Aprender a relajarnos más seguido

Si tenés alguna mascota, quizás también observás estas cosas u otras. Y el ser observador puede ser una virtud para tu desarrollo personal.

La pregunta a realizarnos es qué pequeños cambios podemos hacer para llevar adelante una vida más natural que sean en beneficio de nuestra salud física y mental.

Por ejemplo quizás te sea más natural elegir caminar en lugar de tomar el colectivo para ir al trabajo, que anotarte en el gimnasio dos veces por semana.
Quizás te sea más natural integrar el yoga a tu estilo de vida que la meditación.
O por ahí preferís un método de estudio diferente al tradicional.

Hay muchas cosas que nos imponen o creemos que tienen que ser de una forma cuando podemos elegir un camino alternativo que nos resulte favorable a nuestras capacidades y gustos personales.

Cuando algo sale natural, sale natural.

Comentarios

Mer
Mar, 20/10/2015 - 3:45pm

Completamente de acuerdo.

Observen el ritmo de un animal al despertar. Estira todas sus patitas, primero unaaa, luego la otraaa. Sin apuro.
Yo no soy un perro, no somos perros, pero sí somos hombres. Y de la manera que vivimos, en general, no se parece a la de un hombre, sino a la de una máquina.

VEAN ESTO: https://twitter.com/historiaenfotos/status/418588350723796992

Mariano
Mié, 21/10/2015 - 10:18am

Hola Mer,

Muchas gracias por el comentario y muy bueno el enlace que compartiste.
Me gustó mucho lo último que decís: "Y de la manera que vivimos, en general, no se parece a la de un hombre, sino a la de una máquina"

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