Desbloqueo Mental: Cómo Empezar a Escribir de una vez y para Siempre

Es aterrador estar frente a una hoja en blanco.

No sabemos por dónde empezar, qué decir ni qué hacer. Estamos bloqueados, esperando que aparezca alguna idea milagrosa que nos saque del apuro.

Pero no aparece nada. Ni una pista.

Sin desesperarnos, miramos a nuestro alrededor y buscamos algo que nos inspire y nos brinde un empujoncito inicial.

De repente, aparece un pensamiento para anotar. Escribimos una línea y luego la borramos porque no nos gusta.

Intentamos de nuevo.

Una oración se ha formado. La leemos y la releemos.

No nos gusta :-(

Borramos nuevamente.

Han pasado 20 minutos y nuestra hoja continua en blanco.

Empieza la desesperación. Nos agarramos la cabeza y nos maldecimos por no poder escribir nada. La frustración no tarda en aparecer y pensamos que no somos buenos para esto.

Optamos por tirar el papel a la basura o cerrar la computadora rápidamente. Tenemos que seguir con nuestra vida y tenemos otras tareas más importantes por hacer.

O tal vez no...

Quizás querés escribir algo de una buena vez y quitarte esa frustración de encima. Quizás querés escribir y disfrutar de ese momento donde las ideas y pensamientos cobran vida en un papel.

Ya sea un artículo, una carta, un email, un ebook. No importa.
Cualquiera sea el resultado final, en algún momento vas a tener que enfrentar la situación, salir del bloqueo y escribir algo.

Nada mejor que un cliché: Si te gusta hacerlo, hacelo.

¿Pero cómo hacer?

Ahora mismo estoy escribiendo un artículo con una técnica llamada: “escribo lo que voy pensando o sintiendo sin filtro alguno” y lo hago a la mayor velocidad posible. No me importa que las palabras y oraciones no tengan ninguna lógica.

Lo que busco en este momento es simplemente fluir. Escribir sin parar.
Para editar y ordenar el caos, habrá tiempo luego.

¿Por qué nos bloqueamos al escribir?

Cuando no tenemos el hábito de la escritura experimentamos lo que se llama un bloqueo mental. Lo mismo se puede trasladar a otras artes como el dibujo, la composición musical, etc.

Por alguna u otra razón / excusa nos inhibimos y no hacemos nada.
Hay mucha gente que le gustaría escribir pero argumenta que le falta tiempo, que no tiene talento o que es muy difícil.

Tengo este blog hace más de 5 años y puede compartirte distintas experiencias y pensamientos que fui teniendo en el camino. Debo reconocer que me costó muchísimo esfuerzo adquirir el hábito de la escritura y espero ahora ayudarte para que te sea más fácil escribir algo.

En su momento mis principales bloqueos venían por lo siguiente:

Quería escribir una mega obra de arte / best seller: No me preguntes por qué, pero tenía esa idea. Haga lo que haga tenía que estar perfecto de entrada. Pensar así era un gran error ya que significaba agregar presión innecesaria al asunto. No importa que tan bien intentés hacer algo. A algunas personas le gustará y a otras no.

Agregaba complejidad inútil: Prestaba atención al tono, a la puntuación, a la gramática, a que sea un artículo SEO y posicione en Google, a buscar un estilo propio, pensar en el público lector y a un montón de cuestiones que lo único que hacían era agregarme complejidad y dificultad.

Me ponía límites de todo tipo: Pensaba en la duración que tenían que tener los artículos en lugar de dejar que fluya y tengan la extensión que tengan que tener. “Pero si escribo tiene que ser algo largo de mil palabras” Al menos eso era lo que recomendaban en otros blogs. Pero al fin y al cabo esto me generaba estrés.

Tenía muchos pensamientos:
¿Para qué hago esto?
“No soy lo suficientemente bueno”
“Esto es horrible”
“A la gente no le va a gustar”
“Esto está lleno de errores”
“¿Quién lo va a leer?”

Miles de pensamientos inútiles que lo único que hacían era bloquearme y generar incertidumbre.

Me ponía demasiada presión:
“Tengo que ser bueno”
“Quiero ser como tal o cual”
“Quiero escribir un best seller”
“Tengo que terminar de escribir esto hoy”

¡No, no y no!

Si te gusta escribir, escribí.

Ya sea un hobbie, como trabajo, para saludar a un ser querido o como una técnica para hacer catarsis.

Quería ser “exitoso” como otros bloggers: Me comparaba, trataba de imitarlos, creía que mi blog tenía que ser como el de otro.

¿Qué sentido tiene la comparación?
Casi ninguno.

Está bueno tener gente para admirar o que te inspire. Pero no para compararse o querer ser así.

Cada uno va a tener su estilo propio y en la medida que dejes las comparaciones atrás te vas a quitar un gran peso de encima.

Somos personas comunes y corrientes y no hay necesidad de ponernos la capa de superhéroe.

Tenía la idea de que había que escribir complejo: Como si lo bueno tuviera que ser complejo. ¿Por qué no escribir simple?

Incorporando el Hábito de la Escritura

Antes de comenzar quiero que te tomes un tiempo para liberarte mentalmente de todas las presiones y pensamientos limitantes. Este será tu punto de partida y te ayudará a relajarte.

A modo de ejemplo podés repetir frases del estilo:

“Voy a escribir lo que tenga ganas y lo que vaya saliendo”
“Voy a escribir algo tan horrible y sin sentido como sea posible”
“No importa si es una oración, un párrafo, una hoja. no importa nada. Lo que importa es haberlo escrito”
“Para editar habrá tiempo después”
“Escribiré lo que me salga ahora sin prejuicio alguno”
“No me haré el poeta, ni trataré de compararme con otro escritor”

¿Qué es la escritura para mí?

He aquí una pequeña comparación. Quizás no te guste lo que estés por leer pero a mí me sirvió mucho para redefinir algunas de mis creencias.

“La escritura es como una roca horrible que hay que pulir para convertirla en una gema que emitirá algo de brillo. Cuando escribimos algo por primera vez será horripilante y está muy bien que así lo sea. Será un material en bruto amorfo, incoloro y con un sabor amargo en boca. Un texto realmente difícil de digerir. Pero con el tiempo, podrás editarlo, ajustarlo y mejorarlo para sacarle algo de color y encanto”

Leído lo anterior, vamos a practicar los siguientes pasos para incorporar el hábito de la escritura en nuestra vida cotidiana.

Paso 1: Eliminar todo tipo de distracción

Apagar celulares y escoger un ambiente adecuado que favorezca el silencio, la tranquilidad y la concentración. Puede ser tu habitación, el living de tu casa, la biblioteca de tu barrio o un lugar donde sirvan un buen café.

El entorno es muy importante pero no debería ser una limitación.

Una vez que te sientas a gusto, es momento de agarrar papel y birome y escribir. Si tenés una computadora abrir un editor de texto o un Google Doc.

Paso 2: Escribir, escribir y escribir sin filtro alguno

Lo que se te ocurra por más absurdo que parezca. Vuelvo a repetirlo: si querés escribir, hacelo ahora mismo. Recordá no fijarte ninguna meta en absoluto. Ninguna extensión, ni estilo, ni que sea lindo, ni nada. Ya habrá tiempo para pulir… Lo que buscamos acá es generar un estado de fluidez y desbloqueo.

Tampoco importa el tiempo. escribí lo que tengas ganas así estés un minuto o una hora.

Si te soltás y empezás a disfrutar probablemente estés un buen rato haciendo un lindo mamarracho. Si te ofendió lo que dije, entonces vuelvo a recordarte.

El objetivo no es buscar belleza al principio, ni algo super pulido. Es simplemente escribir algo en bruto que salga como vaya saliendo con todos los errores posibles. Y si luce horripilante mejor. Acordate del ejemplo de la roca amorfa que mencioné arriba.

La idea es relajarse. Evitar prejuicios. Quitarnos presión de encima. Escribí sin filtro alguno y te diría que ni siquiera intentes borrar.

Paso 3: Editar un poquito

Luego de que hayas disfrutado del placer de escribir, así te haya salido una oración, un párrafo, una hoja o cien, es momento de refinar lo que escribimos anteriormente. Sin prisa pero sin pausa, nuestro pequeño monstruo irá teniendo forma. Ordenaremos algunas ideas, eliminaremos otras, editaremos el texto aquí y allá pero sin presión. Si aún no queda como querés no te agarres la cabeza.

Paso 4: Editar otro poquito o dejar todo como está

Luego de la primera edición, podés releer lo que escribiste y decidir si ajustar más fino o dejarlo así como está. Dependerá de lo que estés escribiendo. No es lo mismo la revisión para un email, que para una carta, que para un artículo o que para un posteo de Facebook.

Paso 5: Decidir qué hacer con lo que escribimos

No necesariamente tenés que publicar lo que escribiste o mostrárselo a todo el mundo. Quizás al principio querés guardarlo en un cajón y eso está perfecto. Quizás más adelante te den ganas de compartirlo en las redes sociales o guardarlo en un documento de word si es una especie de artículo que publicarás algún día en tu futuro blog. Si se trata de un email, podés enviarlo y si se trata de una canción que estás componiendo, imaginar como puede ser la música.

Cualquiera sea lo que hayas escrito, mi recomendación es guardarlo, archivarlo o compartirlo con alguien. Pero no tirarlo y eliminarlo para siempre. Al menos por ahora.

No necesitás más “inspiración para escribir”de la que tenés ahora

Es momento de dejar atrás este gran mito. Los planetas nunca se van a alinear para que puedas volcar tus pensamientos al papel. Lo que pasa es que siempre está esa idea de que uno tiene que estar inspirado para hacer el “trabajo creativo”.

Elijo creer que no es tan así. No se necesita nacer con talento para escribir. Tampoco ser un super creativo de la vida.

Lo que si se necesita es tener un ambiente apropiado para tener cierta concentración y escribir sin pausa ni interrupciones.

Es de común saber que si estás sentado tratando de escribir algo y revisás el WhatsApp a cada rato o te suena el teléfono, va a ser muy difícil escribir tres líneas seguidas por más que lo intentes.

Disfrutar del pequeño logro realizado

Chin chin. Si todo salió bien pudiste escribir “algo” y venciste ese bloqueo mental que te impedía hacerlo. Y ese “algo” pueden ser dos palabras, una línea de texto, una frase, una reflexión, un insulto, un pensamiento, cualquier cosa. Pero es algo al fin.

¿Y ahora que sigue?

Si te gusta escribir, querrás hacerlo nuevamente. Me alegra mucho saber eso.

Quiero recordarte lo que vimos a lo largo de este post: Nada de presiones. Que fluya. Escribí lo que salga. Evitá las interrupciones. Preocupate por editar más tarde.

Es solo cuestión de tiempo y de práctica para notar lo que hemos mejorado.

Seguiremos escribiendo rocas amorfas y horribles, pero cada vez nos será más fácil hacerlo.
Luego iremos puliendo nuestro trabajo para darle algo de brillo y forma.

Escribí lo que tengas ganas, sin prejuicios. Escribí lo que salga.

Después de todo una hoja en blanco no tiene porqué ser algo tan aterrador.

Te deseo muchos éxitos y te animo a escribir algo cuando gustes.

Comentarios

Celeste
Lun, 21/09/2015 - 6:23pm

Gracias x la Ayudita :)

Mer
Lun, 28/09/2015 - 1:15pm

Muy bueno Marian, para releer. Y escribir...

Gracias.
Simple y claro.

gloria 22
Mié, 30/09/2015 - 10:21pm

Que simpleza,en tu escritura,me encanto,es un poco dejarse de esos bloqueos y barreras mentales,que nosotros mismos,nos imponemos.

adan
Mar, 18/10/2016 - 4:31pm

excelentes consejos de inmediato escribi feo o bonito quien sabe pero lo escribi.

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