Es solo cuestión de empezar

¿No te ha pasado de tener ganas de hacer algo y siempre por alguna razón no lo haces?

Puede que sientas el deseo de aprender magia, escribir un libro, hacer parkour, tomar clases de baile, emprender un viaje, hablar un nuevo idioma, tocar el violín, crear una empresa y muchas cosas más.

Sentirás la motivación de empezar ahora mismo. Hoy.
O tal vez no….

“Mejor la semana que viene”, “no soy bueno para esto”, “es mucho trabajo”, “no tengo tiempo”, “me da fiaca” son frases que ocupan el top 5 de las excusas más comunes.
De hecho nuestra mente es experta en excusas. Diariamente nos susurra al oído frases de este estilo para frenarnos, limitarnos y mantenernos seguros en nuestra zona de confort.

Pues vamos a decir la verdad… Aprender algo nuevo implica romper con lo conocido para explorar un mundo nuevo. Y eso significa peligro inmediato, miedos que afrontar, errores a cometer.

Es por esto que en este artículo me propongo alentarte a comenzar. Dar un salto de fé y animarse a lo desconocido. Experimentar, jugar, divertirse, cometer errores, disfrutar. Pues de eso se trata. De aprender y crecer.

Uno puede tener el deseo de escribir un libro o de pintar un cuadro, pero el simple hecho de pensar de qué va a quedar algo espantoso, horrible que no se va a poder mostrar a nadie, nos limita fuertemente haciendo que finalmente no hagamos nada.

La buena noticia es que el hecho de no saber hacer algo no quita que no podamos aprenderlo.
Al principio cometeremos errores, luego cometeremos más errores para finalmente arruinarlo todo.

Hasta que un día empezamos a progresar. Aquello que al principio lo hacíamos de manera lamentable, ahora nos sale mejor y eso nos motiva también a seguir aprendiendo. Con el paso del tiempo y la práctica, lo que hacíamos de forma digna, ahora ya sale estupendo y finalmente con más años de práctica, somos expertos en el tema.

¿Y todo por qué? Porque un día se tomó la decisión de empezar.

Por eso, si tienes ganas de aprender algo, desarrollar una habilidad, explorar nuevos territorios no hay otra cosa mejor que perder el miedo al error, al ridículo y a equivocarse. Desbloquear la mente, eliminar los frenos y agarrar un envión inicial. Luego con inercia todo es más fácil.

Es solo cuestión de empezar...