Huerta en casa: 3 irresistibles razones para armar una ya mismo

Hace algunos días me viene picando la idea de armar una huerta en casa. Tengo un jardín que históricamente almacenó plantas y que nunca fue aprovechado para cultivar alimentos. Y es entendible, porque el hecho de tener una huerta en tu casa o en tu departamento, parecería ser algo utópico para todo aquel que vive en la ciudad.

En Diciembre del año pasado unos amigos (Mer y Mariano) me invitaron a Mar Azul a pasar unos días. Allí ellos estaban armando su propia huerta y me pareció una idea fantástica.
Participé en la siembra de los plantines de tomate y fue bastante gratificante. Sobre todo cuando Mariano me envía una foto 4 meses después para mostrarme todo lo que habían crecido y que ya estaban maduros para servirse en la próxima ensalada (por citar un ejemplo).
Realmente increíble.

De a poco empecé a entender el concepto de auto sustentación. La posibilidad de poder producir los propios alimentos es demasiado motivante y amerita una consideración.

En lo personal encuentro tres razones de peso para armar una huerta. No importa el tamaño, si el concepto.

#1 Comer alimentos más saludables - Vos sabés que lo que generes con tu huerta estuvo bajo tu cuidado y por ende va a ser mucho más saludable que lo que obtengas en otro lado.
El tomate va a tener gusto a tomate y no a pesticida o a frigorífico. Al mismo tiempo cultivando frutas y verduras te incentivará luego a alimentarte de un modo más vegetariano (por así llamarlo) y por ende más sano.

#2 Enriquecedor espiritualmente - No puedo describir con palabras lo que se debe sentir sembrar algún alimento, cosecharlo y luego comerlo. Tiene un toque épico, de supervivencia y de auto sustentación sin igual. Podrás objetar en este momento que es más fácil comprar la lechuga a la vuelta de tu casa y puede que lo sea. Pero acá no buscamos simplicidad sino gratificación.

#3 Ahorrar algo de dinero - Además de los dos puntos anteriores me atrae la idea de no tener que pagar $30 el kilo de tomate. Con una huerta no solo comerás más sano, te enriquecerás espiritualmente sino que también ahorrarás algo de dinero. Acá el concepto también es simbólico. Me atrae el hecho de (aunque sea en una mínima parte) no tener que pagar por los alimentos y por ende disminuir la obligación de trabajar. Se genera un círculo virtuoso con lo que vayas sembrando, donde una plantación te proveerá alimentos (¡y semillas!) que generarán más alimento y así sucesivamente.

¿Por donde empezar?

Armar una huerta en tu casa puede sonar complicado y de hecho lo es. Por ejemplo no tengo ni idea por donde comenzar. Se que exige cuidados, que los bichos, que el clima, que el suelo, etc. Pero voy a seguir el siguiente plan que paso a compartir:

  • Plantar 1 sola cosa
  • Aprender todo lo necesario sobre esa cosa (momento para sembrarlo, cuidados que requiere, clima, etc)
  • Ver cómo evoluciona el cultivo

Mi idea es empezar por los tomates y si luego de medio año o un año veo que va todo bien, amplio a otra cosa. ¿A vos que te gustaría sembrar?

Superando las excusas

Al vivir en ciudad y más precisamente en Buenos Aires, uno puede pensar que todo esto son patrañas. Que se trata de algo utópico reservado para la gente que habita en el campo o en un pueblo de Suiza. Sin embargo me encanta ver como hay personas que se las rebuscan para armar una huerta hasta en un departamento sin balcón!!! Aplausos de pie.

Creo que todo está en las ganas y que con probar no se pierde nada. A lo sumo no dará resultados y listo. Pero te aseguro que aprenderás cosas nuevas, explorarás caminos diferentes y experimentarás satisfacción al intentarlo. Es algo a disfrutar.