Llegando a Fin de Año

No me pregunten por qué, pero el mes de Diciembre se me pasa volando. Feriado por aquí y por allá, fiestas, vértigo y calor (al menos en Buenos Aires).

Es un mes que personalmente me gusta y que trato de aprovechar para hacer un balance del año. Pienso en las cosas que hice, en las cosas buenas y malas que me pasaron y trato de reflexionar también en lo que viene.

Por un lado no puedo dejar de pensar en lo rápido que pasa el tiempo y cuando te querés acordar pasaron 12 meses más. Podés sentirte contento, neutral, triste, cansado, frustrado. Los sentimientos se entremezclan según lo acontecido y por lo general uno o dos hitos importantes te definen tu balance anual.

En este artículo quiero compartirte algunas cosas que aprendí este año. Son ideas, reflexiones y hasta inquietudes que sigo teniendo.

La reflexión te ayuda a ganar tranquilidad mental y a mi me permitió ordenar pensamientos y definir prioridades. A seguir un rumbo.

Algunas reflexiones que aprendí este año

Hacer pocas cosas me ayudó a estar en foco - Tuve que aprender a decir que no y a enfocarme en aquello que me empujaría hacia el cumplimiento de mis metas. Seleccioné un par de actividades y las mantuve a lo largo del año. Antes solía agregar demasiadas cosas a mi agenda entonces me estresaba y me daba ansiedad. Quería sacar una canción de guitarra, ir al gimnasio, hacer natación, fútbol, paddle, pintar, cantar, escribir, leer, ver series, salir, abarcando tareas recreativas, deportivas, de aprendizaje, de entretenimiento.

Todas muy divertidas por cierto, pero que demandaban de tiempo y esfuerzo. En cierta medida una distracción.

Agradecer por lo que ya tenemos - Algo tan simple como contemplar un vaso de agua, la ropa que tenemos o la cama donde dormimos nos da una conciencia de que en realidad no necesitamos mucho más de lo que tenemos actualmente. Y cuando vemos esto, disminuimos nuestro estrés y ansiedad por querer siempre algo más.

Me parece bien tener metas y tratar de “crecer”, pero recomiendo cada tanto recordar todo lo que ya tenemos y disfrutamos hoy en día.

Disfrutar de las cosas simples de la vida - En línea con lo anterior, podemos aprender a disfrutar un atardecer, las estrellas, el aroma de una flor o una caminata por un parque al calor del sol. Hay muchas cosas que ocurren allí afuera (lejos de la pantalla de tu celular) y que podés empezar a contemplar con solo levantar la mirada.

Tener pocas metas o ninguna - Paradójicamente al nombre de este bog, quizás no necesités tener metas. De hecho a mí me generaban casi una presión y obsesión. Cumplir dos metas este mes, cumplir otras cinco metas esta semana y así sucesivamente. Quizás alcanza con definir algunos principios generales y simples para seguir en camino.
Esto puede parecerte chocante porque es habitual promover en la sociedad la definición de objetivos para que se cumplan y ver si realmente “progresamos”.

Pero este año estuve cambiando esta manera de ver las cosas y a modo experimental fui erradicando todo tipo de meta estricta en cuanto a definición y tiempos. De esta manera me relajé y aún así siento que estoy haciendo las cosas que necesito y quiero hacer.

Quizás en lugar de decir tengo que hacer esto y lo otro y así con un montón de objetivos, tratar de reducirlos al mínimo y establecer algo más abierto y flexible.

Ej: en lugar de pensar en bajar 10 kilos, pensar en tener un estilo de vida saludable (ejercitar el cuerpo, comer sano, etc) Después lo otro llegará como consecuencia y si se baja 1, 3 o 5 kilos máximo no determina que hayas fracasado.

En lugar de querer tener x cantidad de dinero para fin de año, pensar en una manera de seguir manteniendo el ingreso, generar hábitos de ahorro, evitar el consumo desmedido y tener unas finanzas sólidas más allá del monto alcanzado.

Desarrollar la paciencia - En la era de la inmediatez, la paciencia es una virtud que te jugará a favor. Las cosas llevan tiempo y dedicación. Terminar una carrera universitaria, cambiar de trabajo, mejorar la condición física, aprender una nueva habilidad. Hay que olvidarse que las cosas se logran de un día para el otro y dar pequeños pasos para producir un gran resultado. Al menos esa es mi opinión :)

Comenzar - La alta exigencia, la incertidumbre, la zona de confort y el temor al fracaso nos bloquean al momento de avanzar con las cosas que queremos lograr. Especialmente cuando no sabemos y estamos aprendiendo. Vemos que es muy difícil, que no sale como queremos y nos sentimos mal entonces lo dejamos de hacer. Lo importante es comenzar. Nada puede impedirte de escribir, cantar, pintar, iniciar una relación, ejercitarte, recomponer vínculos. Da un paso, obserá como resulta, y da el siguiente. Irás aprendiendo en el camino. No tenemos la bola de cristal todavía y es necesario dar ese salto de fé para avanzar.

Para finalizar quiero desearte un próspero mes de Diciembre en todo sentido y que puedas encontrarte con tus anhelos y esas cosas que te ponen de buen ánimo. A disfrutar lo que viene y desde ya te invito a compartir tus pensamientos comentando debajo.

Hasta el próximo artículo

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