Mantener una buena presencia

Qué bien se siente cuando uno está recién bañado, afeitado y perfumado. Es una sensación de pureza y relax. Lo mismo cuando uno anda vestido con ropa impecable y en excelente estado.

Mantener una buena presencia debería ser una de nuestras prioridades diarias. No solo hay que transmitir una buena imagen a los demás sino también a nosotros mismos.

Al trabajar en casa, suelo caer en la tentación de ponerme ropa gastada y vieja (ya que es cómoda), me dejo crecer la barba, el cabello lo tengo largo y lentamente empiezo a deteriorar mi aspecto físico. También comienza a decaer mi autoestima y entramos en lo que se conoce como un período de “dejadez”.

En esta etapa nos despreocupamos de todo, no le tenemos miedo al qué dirán ya que tenemos una supuesta “personalidad”.
Está perfecto si quieres seguir usando la ropa gastada, con agujeros, dejarte el cabello desprolijo y una barba descuidada, siempre y cuando se trate de un estilo propio que te defina como ser humano y no por una cuestión de descuido, comodidad, rebelión absurda contra el sistema o simplemente porque “nadie te ve”.

Sin embargo si consideras que puedes mejorar tu presencia y aspecto, deberías ir por ese camino. Acompañar el aspecto físico con una postura derecha y firme habla mejor de alguien que está encorvado y tambaleante. Eso por ejemplo lo tengo que mejorar.

Para concluir debo confesar que no tengo las razones exactas de por qué es mejor mantener una buena presencia. Pero en esos casos sigo mi intuición y listo.

A ti estimado lector ¿Qué te dice tu intuición?