Pensamientos negativos

Según estudios científicos la mente humana puede producir entre 12 mil y 60 mil pensamientos por día. Si bien no los conté, hay días que me doy cuenta de que mi mente es un torbellino incontrolable. Pienso cosas todo el tiempo.

Pero lo alarmante del estudio es que dice que además se estima que entre el 70-80% de nuestros pensamientos diarios son negativos. Lo cual, me levanta una bandera de alarma.

Voy a citar un ejemplo de lo que puede pasar un día a la semana.

Ya solo al momento de sonar el despertador pueden aparecer cinco pensamientos al estilo de:

"Llueve, que día horrible"
"Que fiaca levantarse"
"Odio el despertador"
"Qué frío que hace"

Más adelante, pasando al momento del desayuno podremos continuar con:

"Hoy va a ser un día de locos"
"No voy a hacer a tiempo"
"El tránsito va a ser un infierno"
"Se me hace tarde"
"¿Y quién se va a ocupar de esto?”

Con estos ejemplos basta para darnos cuenta de que ni bien empezamos el día, solemos tener varios pensamientos negativos y además mucho de ellos no tienen sentido.

A menudo pensamos en el pasado o en el futuro, obsesionándonos por los errores que cometimos, planificando cosas, preocupándonos por eventuales problemas. Estamos viviendo en un estado de fantasía, ficción y negatividad.

La idea de ahora en más es empezar a identificar y conocer mejor nuestros pensamientos, tratando de mejorar la calidad de los mismos.

Tipos de Pensamientos Negativos

Dentro de los pensamientos negativos vamos a encontrar:

Relacionados a la queja - Nos quejamos de todo. Hasta de la situación más insignificante. Como por ejemplo de que llueve o hay humedad. Más adelante voy a escribir un artículo titulado: ¿Y vos de que te quejas?

Relacionados al miedo - Con fuerte carga emocional. Son pensamientos difíciles de erradicar. Tienen que ver con factores internos o externos que no podemos controlar. Como todo pensamiento los miedos ocurren en nuestra mente. Muchos de ellos son infundados y por lo general rara vez ocurre lo que pensamos.

Relacionado a las preocupaciones - Los problemas de la vida cotidiana nos inundan de preocupaciones. Una preocupación significa ocuparse antes de tiempo. Por lo general cuando este tipo de pensamientos aparece, no podemos hacer nada en el momento. No podemos resolver el problema inmediatamente. Simplemente nos preocupamos como para cumplir con los deseos de nuestra mente atormentada.

Un típico ejemplo podría ser el día Domingo, en donde empezamos a preocuparnos por los problemas que hay que resolver al día siguiente en el trabajo.

Relacionados a un resultado negativo en particular - Cuando pensamos que algo va a salir mal, o bien que nosotros vamos a hacer algo mal. Por ejemplo pensar que vamos a reprobar el examen y tendremos que recursar la materia.

No hay manera de mejorar nuestra vida si tenemos la costumbre de pensar en problemas y catástrofes. Tampoco si nos vivimos quejando.
Es fundamental que empecemos a erradicar nuestros pensamientos negativos y reemplazarlos por aquellos que aporten positivamente a nuestra calidad de vida y nos permitan desarrollarnos plenamente como personas.

Para ello vamos a empezar a analizar más conscientemente cada cosa que pensamos. Los pensamientos negativos no desaparecerán de un día para el otro. Pero con tiempo podemos erradicar gran parte de ellos. A partir del análisis de nuestros pensamientos nos conoceremos mejor a nosotros mismos.

Y a partir de allí tomar un punto de partida para el cambio positivo.

Ideas para reducir los pensamientos negativos

Los pensamientos simplemente aparecen. Se pueden usar algunas técnicas para disminuir aquellos que son negativos:

#1 Detenimiento y reemplazo del pensamiento negativo

Cada vez que aparezca un pensamiento no deseado decir la palabra “CANCELADO” 3 veces seguidas. Hacerlo con firmeza.
Luego inmediatamente de cancelar lo negativo debes reemplazarlo por otro pensamiento más positivo que ocupe su lugar siempre en el tiempo presente. De esa manera se empieza a revertir el proceso de pensamiento.

#2 Usando técnicas de respiración y visualización

Realizar una respiración profunda cuando uno tiene pensamientos negativos puede ayudar a ahuyentarlos. Debe ir acompañado de la visualización. La exhalación expulsará el pensamiento negativo y la inhalación atraerá en cambio el pensamiento deseado.

#3 Seleccionar mejor nuestras fuentes de información

Esta claro que cuando vemos el noticiero o leemos el diario recibimos centenares de noticias negativas. La mayoría aumenta nuestros miedos, nos genera preocupaciones y por lo general nos dejan un sabor amargo en la boca. Podemos elegir lo que vemos y leemos, seguir informados y evitar recibir tantas noticias negativas.

Esto no significa vivir en un estado de negación de la realidad. Uno puede estar informado igual pero de otra manera. Vale preguntarnos, de qué nos sirve consumir este tipo de noticias.

Lectura recomendada: Mi calidad de vida mejoró al dejar de ver los noticieros

#4 Hacer más afirmaciones positivas en el día a día

Diariamente podemos leer frases positivas cortas. Podemos también empezar a ser más agradecidos con aquello que tenemos.
Muchas veces solemos ver el vaso medío vacío de todo en lugar de ver el vaso medio lleno.

El tema de los pensamientos es muy interesante porque se producen en nuestro cerebro y aparecen y desaparecen como por arte de magia. Son fugaces, persistentes, cíclicos, tenaces y determinan nuestras emociones y acciones.

El poder controlarlos es realmente muy difícil pero dado que lidiamos con ellos todos los días, creo que vale la pena intentar mejorar y filtrar lo que pasa por nuestra mente.
Lo tóxico lo eliminaremos. Lo favorable y lo que aporte a nuestra vida lo incorporaremos.

"El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo al poder"
William James

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