Por qué algunas personas te cuentan todos sus Problemas

Hay gente que le encanta hablar de su vida y te cuenta absolutamente todo: su estado actual con su pareja, el cambio de trabajo, lo que le ocurrió en la peluquería, el problema que tuvo al comprar el sandwich de jamón y queso, la discusión con la vecina, el color del último paraguas que se compró y no le gustó, los inconvenientes con la compañía de teléfono o que tuvo que llevar a su mascota a la veterinaria… En fin.

Te cuenta cualquier situación conflictiva o problema que tuvo en las últimas 24 horas.

Al principio escuchás, porque se trata de una persona conocida y hay que mostrar cierta educación. Pero al cabo de un tiempo tu paciencia se va acabando.

Estas personas por lo general hablan y no paran de hablar. “Su vida es complicada” y merece ser escuchada (es lo que piensan).

Sin embargo, ya no es un diálogo. Es un monólogo. Esta persona jamás te va a hacer una pregunta sobre tu vida. Y si te la hace, se va a dar cuenta de su error y te va a seguir contando sobre lo último que le pasó.

¿Por qué pasa esto?

Creo que hay mucho de egoísmo. Hay personas que miran su ombligo y no más allá.

Lo que me entristece es tener la impresión de que esta gente no le interesa lo que te pasa o lo que sentís. No pregunta. No le importa. Solo hablan de sí mismos una y otra vez. Se quejan, te piden consejos que no escuchan y luego continuan con el guión.

“No puedo más con mi vida” exclaman a viva voz. Y así a modo de novela, te hacen pensar que lo único que interesa es como se sigue desarrollando su historia.

Pero no más…

La paciencia se va acabando...

Antes hacía preguntas, me preocupaba, aconsejaba, escuchaba. Y volvía a escuchar.

Pero cuando te vas dando cuenta de que algunas personas no te preguntan ni siquiera ¿cómo estás? ¿Qué te pasa? ¿Cómo va eso?, me empieza a molestar y mucho.

La paciencia se acaba y hay algunas opciones que empezaré a implementar

#1 Alejarme de la persona y perder contacto para siempre

Esta opción es drástica pero a veces lo amerita. ¿Para que me voy a seguir visitando a alguien que lo único que hace es mirar su ombligo y le importa un comino mi vida?

Preferible dejarla de lado. Ignorarla. Alejarse. Que quede hablando sola en otra dimensión allá lejos a 1399 millones de años luz.

No me interesa pasar un momento con alguien que no solo es egoista sino además insoportable. Una persona densa.

#2 No preguntar nada más

Es decir dejar de preguntarle cosas. Que cuente lo que quiera hasta que se quede sin saliva. Pongo los oidos en estado OFF y fin de la historia.

- ¿A qué no sabés lo que me pasó ayer?
- Ahh sii claro..
- Resulta que me escribió de vuelta mi ex.
- Ahh si claro…
- Y me pidió si nos volvíamos a ver..
- Ahh mirá...

¿Se entiende la idea?

Lo único que respondés es “ahhh mirá..” “ahh si?” “claro…”

Y mientras te cuenta todo, pensás en otra cosa (en tus vacaciones, en el mar, en los pajaritos cantando). También podés tararear una de tus canciones favoritas o revisar el celular (total está de moda)

#3 Contratacar con tus historias de vida

A modo de experimento podés responder con la misma moneda. Cuando la otra persona te cuenta algo, replicás con un tema que nada que ver contándole algo tuyo.

Lo que va a pasar es que lo va a ignorar y va a seguir contándote…. Y ahí es donde tomás coraje y sacás a la conversación una nueva cosa que te pasó que tampoco tiene que ver. Volvamos al ejemplo del ex. El diálogo puede resultar en algo alocado.

- ¿A qué no sabés lo que me pasó ayer?
- Me hiciste acordar de algo..
- Resulta que me escribió de vuelta mi ex.
- Me olvidé de planchar la ropa
- Y me pidió si nos volvíamos a ver..
- No se cómo voy a hacer. No me da el tiempo.

O sea. A lo que te cuenta, respondés con tus preocupaciones del momento. Como mucho te va a preguntar una cosa. Pero acordate que lo hace por error. Ya que su personalidad egocéntrica le impide interiorizarse sobre tu vida.

#4 Afrontar la situación con la verdad

Esto cuesta. Pero hay veces que hay que hacerlo. Si te encontrás en una situación donde tu paciencia se acaba y querés seguir manteniendo el vínculo con la persona, una opción es ir de frente y plantear algo así como.

“No me interesa lo que me estás contando”
“No soy tu psicólogo”
“Nunca me preguntás nada a mi… ¿Qué sos el centro del universo?”
“Nunca me preguntás nada a mi… ¿Acaso no puedo tener problemas yo también?”

Esto se llama factor sorpresa, “parar la moto” o “bajarle un cambio”. Desestabiliza porque no se lo espera. Pero en el fondo lo necesita.
Necesita que alguien le haga ver las cosas de otra forma. Necesita que alguien le diga que no es el centro del universo. Necesita saber que vos también sos un ser humano a cual le suceden cosas.

Explorando los vínculos

Si prestás atención y observás tus relaciones y vínculos, quizás te empieces a preocupar un poco. Muchos de los diálogos que tenés y que tendrás van a ser superficiales.

La mayoría de las conversaciones quedan en lo superfluo. Y son pocos los momentos en donde se puede conectar con alguien de verdad y establecer un diálogo profundo.

No digo que siempre haya que hacerlo, pero sí de vez en cuando conectar desde otro lado, está bueno.

¿Cuántos preguntan sobre tu vida con real interés en lo que te pasa?

Uno, dos, tres personas como mucho? No es para ponerse mal ni para llorar. Si para estar alerta.
Cuando conozcas a alguien que solo te cuenta de su vida y nunca te pregunta nada, es para levantar bandera de alarma y ver si realmente te interesa mantener un vínculo así (auspiciando de terapeuta-gratis)

Todos tenemos problemas, todos tenemos preocupaciones, todos tenemos situaciones duras para afrontar.

Hay que quejarse menos, hablar menos y escuchar más.

Comentarios

Mer
Mié, 05/08/2015 - 9:11pm

Muy justo este artículo, Marian!

Me hizo reir la conversación alocada, es ni más ni menos.

Creo que está bueno alejarse, o “No me interesa lo que me estás contando”------

Carlinha
Jue, 06/08/2015 - 1:44pm

Éste artículo a merita un amplio debate ...
Hace un par de semanas, tras una cascada de conversaciones superficiales con ciertas personas llegue a angustiarme... bueno, la angustia se fue cuando re-pensé y comprendí que :
- Tenía que aceptar los intereses disimiles de cada persona y lo que cada persona podía aportarme (o restarme) de acuerdo a su capacidad, a su historia y al vinculo mutuo
- Debía agradecer contar, hoy en día, con personas francas y reflexivas con las que puedo mantener conversaciones profundas, compartir experiencias mutuas, crecer y expandirme
- Sería demasiado exigir llegar a este vínculo sano y profundo de crecimiento con absolutamente todas las personas con las que me vinculo. Por lo cual, lo ideal era observar, elegir, aceptar y comprender.

Gracias por tus artículos, gracias por tus llamados a la reflexión y la búsqueda incansable de lo que deseamos !

Mariano
Jue, 06/08/2015 - 4:10pm

Hola Carlinha,

Muchas gracias por tu comentario. Es super interesante lo que comentás y coincido con los tres puntos mencionados. Desde ya que cada vínculo es diferente y uno va a tener distintos tipos de conversaciones según la persona.

Me alegra mucho que te gusten los artículos y seguiré escribiendo muchos más.

Por cierto, este post sigue abierto a debate :)

Y una pregunta final... ¿por qué te llegaste a angustiar? ¿Pudiste identificar la causa después?

Carlinha
Sáb, 08/08/2015 - 7:58am

La angustia se fue luego de un par de horas... cuando me tire a meditar, cuando me aleje del fatalismo y comprendí que distintas personas aportan a tu vida de distintas maneras y no exactamente de la manera que mi "ego" lo exigía. Bueno, y ahí descubrí la razón de mi angustia .... la exigencia o pretensión de un determinado "tipo" de charla o apoyo por parte de una persona que no era capaz o no estaba abierta a eso. Comprendí, acepte y elegí disfrutar lo que cada persona es capaz de brindar o está dispuesta a dar.

eva
Sáb, 07/01/2017 - 11:38am

que buen artículo, me siento totalmente identificada, me gusta un chico, hace 3 años que nos esctibimos, él está divorciado y tiene porblemas con su ex, tema custodia de la niña que tienen en común, me va contando siempre sus problemas, y nunca se interesa pro los míos, echo de menos en sus conversaciones un "cómo estas?", un día se me ocurrió decirle que me habían detectado un tumor y su contestacion "tranqui, de todo se sale, cada uno tiene sus problemas" y retomó otra vez sus historias con su ex, que a mi particularmente ni me van ni me vienen, es más, más de una vez he pensado en decirle "problema tuyo, cuando uno se casa debe saber bien con quien lo hace y además si las cosas no iban bien porque tuvisteis una hija...." pero no me atrevo, quiero decirle claramente que me angustia esta manera de ser suya, es más no sabe ni de qué trabajo, cuando empiezo a hablar de mi, me corta para explicarme sus rollos, lo estoy pasando mal..

chini
Dom, 05/02/2017 - 12:29pm

hola Eva. Leyendo la nota lleguè a tu comentario y si me permitìs una opiniòn, aunque ese chico te guste, si te interesa ser bien querida, no te metas con èl. Si no ha sido capaz de registarte de otra manera que no sea para desahogarse de sus problemas, serà difìcil que te valore como mereces, ya que primero siempre estaràn ocupando su cabeza sus cosas, sus problemas. Son personalidades egocèntricas y suelen hacen sufir mucho a quienes tienen al lado. Y por lo que cuentas ya tiene un fracaso matrimonial. No lo juzgo porque no lo conozco, pero si ya ahora la comunicaciòn entre ambos es poco empàtica, es para preocuparse. Sè que es difìcil encontrar pareja en estos tiempos, pero por propia experiencia te digo que a veces es mejor dejar que ciertas personas sigan su camino. Con el tiempo lo agradeceràs.

chini
Dom, 05/02/2017 - 12:48pm

Gracias por tocar el tema. Coincido en que desafortunadamente no se puede tener con todos una relaciòn profunda y personalmente enriquecedora. Aprendì con los años que cuando el ego està descentrado es el culpable de que las personas anden por la vida comportandose asì. Alguien por ahì dice que son "vampiros emocionales" Bueno, no sè si tanto, pero creo que se transforman en personas tòxicas si las frecuentamos mucho y si nosotros no estamos bien parados para defendernos del modo en que nos afecta. Una señora mayor con estas caracteristicas me vivìa contando de sus peleas con la hija, a quien compadezco porque ya vì que la mujer es imbancable. Un dìa le dije que la hija tenìa razòn en sus enojos y que era ella la que tenìa que cambiar, le mostrè que era celosa y que usaba la palabras para herir. Eso no le gustò para nada y ahora no me habla màs del tema de su hija.

Yuba
Lun, 22/05/2017 - 6:49pm

Hola me hizo reir tu dialogo.. llegue a este articulo porque de verdad no entiendo por que esto es algo que me pasa con la mayoria de mis pocas amistades. Y pienso que puede ser algo que yo hago tambien, no solo que son egocentricos. Veras creo que soy buena escuchando y dando consejos cuando me los piden y si les hago casi de terapeuta gratuita, literalmente me dicen ya me descargue, pero claro yo termino drenada. Yo pienso que no con todo el mundo estas personas se comportan de esta manera, y que uno transmite algo a esa persona, es un circulo vicioso.
Uno no quiere ser grosero y decir sabes me tienes harta que fastidio que solo me llamas para contarme tus problemas, cuentame algo mas alegre, porque uno esta siendo insensible ante el sufrimiento eterno que tienen este tipo de personas. Y bueno a mi que me cuesta hacer amistades no se me da cortarlos por siempre..

Mariano
Lun, 06/11/2017 - 11:28am
Hola Yuba, gracias por tu comentario y disculpas por la tardía respuesta.Me alegra que el artículo te haya hecho reir un poco. :)

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