¿Por qué las dietas fracasan?

Queremos bajar de peso, tonificar el cuerpo y lucir una figura espléndida.

Decidimos empezar una dieta.

Después de todo, parece el camino más lógico para cumplir nuestro objetivo.
Ha llegado el momento de dejar de comer porquerías y tener una alimentación más sana y saludable.

Sabemos lo que queremos y nos sentimos motivados. Casi envalentonados. Pues es ahora o nunca.
La semana comienza y el lunes es un excelente día para hacer ese cambio que tanto deseamos en nuestra vida.

Buscamos en Internet y elegimos una dieta estricta acorde a nuestros objetivos. Determinamos cuidadosamente cada comida de cada día de la semana. Vamos al supermercado y compramos todo lo necesario para cocinar esas ensaladas frescas con un poquito de aceite de oliva.

El plan es perfecto. Nada puede fallar.

Y sin embargo hay un problema. Al cabo de 2 meses la dieta se abandona por seguro. Con suerte podrás mantenerla unas semanas más.

Pero no te preocupes ya que no sos el único en este mundo que no puede mantener una dieta. A mi también me ha pasado.

Y eso me llevó a preguntarme lo siguiente:

¿Por qué la mayoría de las personas fracasan cuando tratan de implementar una dieta en su vida cotidiana?

En mi caso, la dieta no era para bajar de peso, sino para subir. No duré ni dos semanas. Fallé y ni siquiera reflexioné sobre lo que había hecho mal.

Ahora, quiero compartir lo que pienso al respecto. Me parece que las dietas fracasan principalmente por 3 razones:

1. Requieren voluntad y algo más

Una dieta se comienza con voluntad y un objetivo claro. La de bajar de peso (o subir de peso) y lucir un cuerpo mejor como así también mejorar la salud física. El problema está en que la voluntad es castigada diariamente por nosotros mismos y por el entorno. Ya sea con estrés, ansiedad, estados emocionales del momento, o bien situaciones cómplices como un cumpleaños de 15, un casamiento o un bautismo, hacen que nuestra voluntad pase de fuerza 10 a fuerza 1 en un abrir y cerrar de ojos. Toda nuestra dieta se va al demonio rápidamente.

2. Pretendemos cambiar drásticamente

Al comenzar con una dieta contamos con una fuerza de voluntad enorme. Al menos creemos eso. Por lo tanto nos fijamos objetivos muy exigentes en poco tiempo.

Cambiamos nuestra alimentación en un 100% y nos empezamos a privar de muchas cosas sabrosas que veníamos comiendo con gusto. Este cambio tan drástico comienza a generarnos un estado de incomodidad general. Ya sea incomodidad al tener que cocinar diferente, comprar alimentos que no se consiguen fácilmente, comer aquellas verduras que odiamos, privarnos del helado y el chocolate con almendra y hasta del dulce de leche. No por favor. ¡Eso si que no!

El cambio drástico exige más voluntad con la cual no contamos. Por lo tanto en este sentido me parece mejor empezar a corregir los hábitos alimenticios de a poco sin irnos al extremo.

Esta es una de las razones principales de por qué la mayoría de las dietas fracasan. Si querés hacer una dieta es corregir de a poco pequeñas cosas. No privarte de todo y de un día para el otro cocinar algo totalmente distinto a lo que venías comiendo.

3. No pensamos en el largo plazo

Si así fuera, nos daríamos cuenta como la mayoría de las dietas son absurdas: La dieta del pomelo, la dieta de las 12 lunas, la dieta para el dolor, la dieta de verduras, etc.
Si nuestra intención es bajar de peso, hay que empezar a proyectar a largo plazo.

Conviene preguntarse: ¿Podré estar comiendo esto toda mi vida? ¿Es viable privarse completamente de los alimentos que nos gustan?

Yo creo que no. De hecho en lugar de privarnos quizás se trata de reducir las porciones o en lugar de renovar 100% nuestro menú, quizás sea clave realizar algunos ajustes como incorporar verduras, frutas y tomar más agua.

¿Qué se puede hacer para bajar de peso?

  • Tener el estado mental correcto
  • Corregir algunos hábitos alimenticios
  • Hacer ejercicio

En mi opinión, hay que empezar a tomar conciencia de nosotros mismos y nuestros hábitos alimenticios. ¿Comemos las 4 comidas mínimas diarias? ¿Qué tan variada es nuestra alimentación? ¿Hay frutas y verduras en ella?

Una vez que hacemos introspección creo que la clave está no solo en la calidad de la comida y variedad, sino también en la cantidad. Mucha gente tiene el mal hábito de comer hasta reventar (me incluyo). Vamos a una cena con amigos, pedimos pizzas y empanadas, y como hasta llegar al límite de mi capacidad estomacal. Lo recomendado es comer hasta un 70% de nuestra capacidad. Es decir, no llenarnos.
Si logramos reducir la cantidad de las porciones y mantenerlo como un hábito más, entonces es un comienzo prometedor. Tan solo con eso ganaremos autocontrol al momento de comer.

Reducir la cantidad en las porciones se puede complementar con el hecho de realizar ejercicio. Además de bajar de peso, existen muchos beneficios de realizar actividad física. También aquí la clave no es hacer el cambio drástico, sino tan solo inducir el hábito a largo plazo.

Lo expuesto en este artículo es una opinión personal sobre el tema. Desde ya es aconsejable consultar con profesionales de la nutrición antes de empezar cualquier plan de adelgazamiento por cuenta propia y/o modificación en la dieta.

Si has comenzado o abandonado una dieta, desde ya puedes compartir tu experiencia a través de los comentarios.

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