¿Qué tan rutinaria es tu vida?

El hacer las cosas siempre de la misma manera tiene una explicación detrás. Le permite a tu cerebro mecanizar las tareas diarias de manera que no haya que pensar cómo hacer las cosas cada minuto del día.

De esta forma, empezamos a automatizar el modo en que nos cepillamos los dientes, nos bañamos, comemos o trabajamos, liberando (en teoría) a la mente para tareas de más alto nivel.

Sin embargo puede llegar un momento de nuestra vida en en donde todo se convierte en habitual y conocido. Hacemos las mismas cosas día tras día dando una previsibilidad extrema a todo. Viajamos a velocidad crucero como un avión en piloto automático dejando que las cosas sucedan por inercia y básicamente nos dejamos llevar.

Nos sentimos así cómodos viajando en la parte trasera del avión que se comanda solo por una máquina. Miramos por la ventanilla y se ve siempre el mismo cielo con más o menos nubes.
De repente un día, nos empezamos a sentir extraños con una sensación de vacío y aburrimiento.

Es momento de comandar el avión. Salir de nuestra zona de comfort y empezar a evaluar qué cambios podemos hacer para darle más sentido a nuestro viaje.

Lo que determina el grado de tu rutina es el hecho de hacer las mismas cosas siempre de la manera sin introducir modificación alguna en tu vida cotidiana.

Entiendo que esto va a depender también de tu edad, tu situación actual, tus responsabilidades como así también de otros factores como el barrio donde vivís o las estaciones del año.

¿Para qué deberías romper con la rutina?

Cuando hacés las cosas de otra manera podés encontrar una mejor forma de hacer las cosas. O al menos tener otra opción válida.
No me refiero a hacer todo de manera distinta todos los días. Eso es irse al extremo y podría no tener mucho sentido. Se trata más bien de explorar nuevas posibilidades en lo que hacemos y disfrutar de ello.
Estos pequeños cambios de a poco le van a empezar a dar variedad y riqueza a tu vida. Vas a aprender a hacer las cosas de otro modo y tu abanico de posibilidades va a ser mayor.

Puedes proponerte hacer un cambio pequeño durante un período de tiempo determinado como 15 días o 30 días por ejemplo, y luego volver a hacer las cosas como siempre.
El hecho de decir “Voy a ir al trabajo eligiendo un camino diferente durante 15 días” hace que descubras cosas nuevas. Ahora bien, si te desvías del camino y sucede algo malo, no me vengas a echar la culpa.
Quizás por eso no nos desviamos del camino. Por miedo a que algo extraño o malo nos suceda pues la rutina nos da cierta seguridad.

Está perfecto si quieres seguir haciendo las cosas como hasta ahora siempre y cuando estés de acuerdo con ello. El piloto automático full time tiene sus ventajas, pero en el largo plazo puede jugarte en contra ya que con el tiempo empieza a atrofiar tu capacidad para desarrollar nuevos hábitos, habilidades, y vivir nuevas experiencias.

Como toda habilidad, si no es ejercitada, se va debilitando y con el tiempo se pierde.
Si no ejercitas el hecho de proponerte cambios, con el tiempo tu vida se volverá ultra rutinaria, y con el paso de los años va a ser para peor. Para ti, y si tienes pareja, también para tu pareja.

Ideas para romper con la rutina

Ideas hay miles. Voy a listar algunas a modo de ejemplo. Si tienes otras ideas para compartir puedes hacerlo a través de los comentarios.

  • Elegir un camino distinto para ir al trabajo. Comprar una revista de cocina en el camino.
  • Empezar a escuchar un estilo musical nuevo.
  • Aprender un idioma.
  • Incorporar alimentos nuevos en tu dieta.
  • Anotarte en un club para hacer actividad física.
  • Entablar contacto con otras personas. Sociabilizar más.
  • Empezar a escribir con la mano menos hábil.
  • Armar un bunker y no ir al supermercado por dos meses (tengo ganas de empezar con esto)
  • Escribir un libro.
  • Comprar un perfume nuevo. Si no usas perfume comprar uno igual.
  • Cambiar el corte de pelo.
  • Despertarte o acostarte una hora antes o después.
  • Reordenar la casa cambiando las cosas de lugar.

Quizás en el trabajo más difícil introducir. Sobre todo en el trabajo en relación de dependencia.
Si sos de las personas que trabaja más de 4 horas por día y trabajas en forma automática todos los días porque el trabajo “lo requiere”, deberías empezar a buscarle la vuelta para que en la medida de lo posible no sea todos los días lo mismo y te termines aburriendo.
Pensá también que si tu jornada laboral dura entre 7 y 9 horas, la mayor parte del día activo lo pasás en el trabajo y esto no es poca cosa.

Por otro lado recuerda que hay vida más alla de los fines de semana y de las vacaciones. Por ende sería conveniente tratar de disfrutar el día a día el máximo que podamos, así hacemos de nuestra vida algo más interesante no solo 20 días al año, sinó los 365 días del año.

"Las maravillas de la vida se nos escapan por la cómoda trampa de la rutina"
John Nigro

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