Reciclando el Aprendizaje de todo lo que absorbemos

Hoy en día podemos aprender un montón de cosas a través de la lectura.

Hay libros que te prometen hacerte millonario antes de los 40, otros que te enseñan a hablar inglés en diez días, están también aquellos libros de cocina que te convertirán en un master chef y finalmente no pueden faltar la colección de autoayuda que te enseñará todo lo necesario para vivir en este mundo tan difícil.

Cada tanto me gusta ir a una buena librería a chusmear las novedades y puedo pasar una hora o dos hojeando aquellos productos que hayan captado mi atención.

Debo reconocer que las tapas de los libros actuales presentan títulos infalibles (marketineros por naturaleza) y por ende muy atrapantes. Dan ganas de comprarse todo.

Sin ir más lejos, los best-seller y la sección de recomendados me atraen en demasía. Si un libro tiene dos millones de ejemplares vendidos por algo será ¿no?

Absorbiendo información como esponjas

Además de la lectura podemos aprender cosas nuevas viendo videotutoriales en Internet, escuchando audios, comprando algún curso online o tomando clases presenciales con algún profesor. La información está por todos lados y ni hablar de todo lo que podemos encontrar en la web.

¿Querés empezar una dieta? ¿Aprender una rutina de ejercicios para el hogar? ¿Conocer las formas de construir una casa para tu mascota? ¿Leer sobre las 10 maneras de cambiarle el pañal a tu bebé?

All inclusive. Información para todos los gustos.

So far so good.

Sin embargo, en los últimos días estuve reflexionando sobre el aprendizaje de las cosas.

¿Cómo construir el verdadero conocimiento?

A veces me obsesiono con un tema, leo cinco libros al respecto y luego la realidad me golpea muy fuerte. No ocurre casi nada de lo aprendido.

¿Tener un emprendimiento exitoso? ¿Convertirse en un vendedor profesional? ¿Aprender meditación de una vez y para siempre? ¿Ser feliz?

Todo parece fácil al principio hasta que nos damos cuenta de que el camino recién empieza.

Podemos leer aquí y allá pero el verdadero conocimiento se irá construyendo a lo largo del tiempo: a través de tus experimentos, a partir de tu prueba y error, a través de la práctica y de la constancia.

Sacás un poquito de cada lado y entre todo vas sacando tus propias conclusiones.

No importa toda la data que tengamos incorporada. Eso es solo el comienzo.

Puede servirnos como guía y fundamentos al principio, pero luego creo en el poder del reciclado del aprendizaje. De tomar una cosa y redefinirla según tu experiencia, valores y creencias.

De lo que Steve Jobs llamó alguna vez “unir los puntos”

Y cada vez me doy cuenta de que tengo que poner en duda todo lo que leo, escucho y veo.
“Piense y hágase Rico” ¿Será tan así?
“Cómo ganar dinero sin trabajar” ¿Acaso es tan malo el trabajo?
“Cómo bajar de peso rápido” ¿Voy a disfrutar de esa dieta propuesta tan estricta?

Algunas Conclusiones

Te aliento a seguir aprendiendo, pero esta vez con un espíritu más crítico. Luego te aliento a poner en práctica aquellos que aprendiste y a ser constante.

Finalmente a experimentar, a perder el miedo a equivocarse, a analizar nuestros actos y comportamientos y a ir corrigiendo sobre la marcha.

La verdad no está en un libro, ni en dos ni en cien. Tampoco la encontrarás en la universidad ni en ningún curso. Mucho menos en la televisión.

La verdad está en tu propia búsqueda interior.

Comentarios

Carlinha
Jue, 13/08/2015 - 1:16pm

Construir nuestro propio aprendizaje personal... con libros, con vivencias, haciendo de espectador en algunas y tomando acción en otras. Gusto de leerte Marian, como siempre.

Mer
Mié, 26/08/2015 - 10:04pm

Coincido. Tanta cosa dando vuelta, cada vez me convenzo más de que existe en nosotros un ensuciamiento de información, y sería necesario limpiar.

Sidartha, buscaba la felicidad. Y se dio cuenta que solo él podría hallar las respuestas, en su búsqueda interior, y no con una filosofía ya armada en paquete.

Añadir nuevo comentario

Anuncios Google