Trabajar desde casa: Algunos tips y consejos

Si trabajas en forma independiente desde tu casa probablemente hayas atravesado por distintas etapas y experiencias. Fuiste recorriendo un camino de manera intuitiva y es al día de hoy que quizás no te encuentres completamente cómodo y pleno.

Me propongo en este artículo contar algunos tips que puedan resultarte de ayuda e inspirarte a mejorar tu performance laboral.

Preparando un excelente ambiente laboral

Nuestro lugar de trabajo tiene que estar en excelentes condiciones y es nuestra responsabilidad mejorarlo y mantenerlo permanentemente.
Puedes echarle un vistazo a tu alrededor, tomar una fotografía y subirla a Flickr. Haz de cuenta ahora que esa imagen corresponde a la oficina de otra persona. ¿Te daría ganas de trabajar allí?

1. Herramientas de trabajo

Varían según la actividad que desarrolles. Evalua en qué condiciones te encuentras actualmente y si hay algo para mejorar. La idea aquí es desarrollar nuestro trabajo de manera profesional, sin perder tiempo ni dinero por no contar con las herramientas óptimas de trabajo y por sobre todas las cosas preservar nuestra salud mental y física.
Siempre que podamos recomiendo invertir dinero en nuestras herramientas y equipo de trabajo.

Ejemplo: Supongamos que trabajamos con la computadora. Puede que por costumbre la aceptamos tal como es y no nos demos cuenta de que necesitamos cambiar cosas. Entonces vale preguntarse: ¿es veloz nuestra máquina? ¿contamos con todos los programas necesarios? ¿tenemos buena conexión a internet? ¿que hay acerca del mouse, el teclado y la silla? ¿y de nuestra postura al trabajar? ¿tenemos los archivos y las carpetas ordenadas o por el contrario tardamos en encontrar las cosas que necesitamos?

2. El espacio y lugar de trabajo

Nos tenemos que asegurar de mantenerlo limpio y ordenado. Barrer el piso o pasar la aspiradora cada tanto no daña. Tampoco liberar algo de espacio y desechar las cosas que no usamos. Una oficina limpia, prolija y cuidada enaltece nuestra manera de trabajar.
Además de mantener el orden, podemos pensar cómo hacer nuestro espacio más agradable. Aportarle nuestra impronta “cool” le dará algo de personalidad al lugar. ¿faltan plantas tal vez? ¿algún cuadro colorido? ¿algún adorno exótico?

3. La luz y los ruidos

En la medida de lo posible que haya luz natural. Si no es posible por el lugar u horario de trabajo ten cuidado que la luz sea la adecuada. Recomiendo comprar lámparas de luz blanco cálido.
En cuanto a los ruidos intenta encontrar en tu casa el espacio más tranquilo para trabajar. Los sonidos pueden venir tanto de la calle como de la tele que mira un familiar, etc.

4. Música y aromas

He leído en varios blogs que escuchar música mientras se trabaja mejora la productividad y puede ayudar a la gente a trabajar de forma más efectiva. Creo que esto dependerá del tipo de trabajo a realizar. En mi caso trabajo sin música todo el día y es lo que mejor me funciona. Igual siempre hay excepciones, en donde según la necesidad anímica eligiré el estilo musical adecuado. Si al trabajar en tu casa te encuentras absolutamente solo (es decir no hay ningún ser vivo a tu alrededor), sentirás que la música o la radio son una buena compañia de vez en cuando.
En cuanto a los aromas considero que perfumar el ambiente de trabajo regularmente puede resultar positivo y agradable. En el artículo de aromaterapia identificamos algunos aceites esenciales que pueden ser estimulantes para el trabajo como por ejemplo la menta y el limón.

Estableciendo los ciclos de trabajo y descanso

Trabajar desde casa implica decidir sobre nuestro horario laboral. Contamos con mayor flexibilidad y esto es muy favorable para nuestra calidad de vida. Pero esa misma flexibilidad puede jugarnos en contra si no somos capaces de fijar nuestros ciclos regulares de trabajo y descanso. Regulares para que el cuerpo se adapte y sepa biológicamente cuando se trabaja y cuando se descansa. Si empiezas y terminas de trabajar en un horario muy distinto todos los días terminás sin conocer cuando trabajar y cuando descansar y puede resultar bastante estresante.

Más allá de cuanto dure tu jornada laboral (4, 6, 8, 10 horas) es saludable para el cuerpo establecer mini descansos en el medio (además del almuerzo). En esos momentos de 10-20 o 30 minutos puedes optar por:

  • Salir a dar una vuelta por tu vecindario. De paso ves a otros seres humanos.
  • Realizar estiramientos. Sobre todo si trabajas sentado.
  • Dar una vuelta por tu casa o departamento, lavarte la cara y prepararte una infusión (sobre todo a media mañana).
  • Hacer ejercicios de respiración para reducir la ansiedad y el estrés.
  • Hacer ejercicios de meditación (tratar de vaciar la mente o pensar en otra cosa que no tenga que ver con tu trabajo - “cambiar de tema”).
  • Dormir una siesta.

Proponerse ser más productivos y evitar las distracciones

Es nuestra responsabilidad mejorar permanentemente nuestras conductas laborales.
Entre ellas el poder enfocarnos en nuestras tareas cuando hay que trabajar y evitar cualquier tipo de distracción que nos interrumpa. Ya sea distracciones externas como el teléfono, el timbre, un llamado de un familiar para hacer los mandados, como así también distracciones propias.

Si prestas atención cuando trabajas notarás que puedes estar realmente muy poco tiempo pensando en una sola cosa antes de que aparezca la primera distracción. Sin ir más lejos sería una hazaña que puedas mantener un tiempo de 120 minutos seguidos enfocado en tu trabajo sin hacer otra cosa en el medio como chequear facebook, responder un email, levantarse para ir al baño, preparse un jugo de naranja, leer las noticias del diario, etc.
Es muy poco el tiempo en el que estamos enfocados y deberíamos trabajar para mejorar eso.
A fin de cuentas cuanto más productivo seamos, menos horas al día trabajaremos.

Hace un mes me descargué un programita que se llama Good Timing. Te permite establecer períodos de tiempo en cuenta regresiva y al final suena una alarma. La prueba que hice consistía en fijarme tiempos de 90 o 120 minutos en el que iba a trabajar concentrado en solo una tarea. Cuando la alarma sonase ahí me permitiría el descanso.
Al cabo de varios días me di cuenta de que mi performance fue mejorando, como así también la calidad de mi mini descansos. Al finalizar el tiempo establecido hacía algún ejercicio o me levantaba a caminar “sin sentimiento de culpa” y con la satisfacción de haber sido productivo.

El email es una de las principales fuentes de distracción ya que al estar atentos a cada correo que ingresa a la bandeja de entrada, sentimos la necesidad de contestarlo o actuar de inmediato, interrumpiendo la tarea que veníamos realizando. Ya ampliaré en otro post sobre este tema.

El contacto con el exterior

Trabajar desde casa tiene sus cosas buenas y hay que aprovecharlas. Nos da opciones.
Pero también es difícil acostumbrarse mentalmente ya que el trabajo y el hogar conviven en un mismo espacio. Para no llegar a un punto tal en el que nos empecemos a sentir incómodos y claustrofóbicos, aprovechemos la flexibilidad que tenemos para salir a la calle a lo largo del día. Y por sobre todo tratar de establecer contacto con otra gente (ya sea en el club, en el kiosco, en el supermercado, en la clase de pintura, etc)

Al final del día laboral, si estás en tu casa tratar de no pasar o no ver tu oficina puede ayudar a desconectarse mentalmente. Por cuestiones de espacio muchas veces no se puede tener una oficina aislada completamente. Más allá de las posibilidades de cada uno desaconsejo totalmente que la oficina se encuentre en tu habitación donde dormís.

Repaso final: algunos consejos

Hace 4 años trabajo en forma independiente desde mi casa. Mi herramienta de trabajo es una computadora y por supuesto “Internet”.
Fui atravesando por distintas rutinas de trabajo, y explorando las diversas posibilidad y técnicas que iba leyendo para poder tener una mejor performance en el día y contar con un buen equilibrio de trabajo y descanso. Al final del día simplemente me sentiría bien conmigo mismo.

Paso en limpio algunas recomendaciones, consejos y tips para trabajar desde casa:

  • Al iniciar tu día laboral procura que estés aseado, con buena presencia y ropa adecuada. Que nadie te vea no es excusa para estar en pijama y pantuflas todo el día.
  • Procura trabajar en un lugar ordenado, perfumado, limpio y libre de pelusa. Tener el monitor con polvo, sucio, y la pantalla con tus huellas digitales predispone a un estado de “dejadez” o abandono de uno mismo.
  • Determina las tareas más importantes a realizar al comienzo del día (entre 1 y 2 tareas)
  • Estable ciclos de trabajo y descanso alternados.
  • Intenta almorzar con tranquilidad comiendo despacio y variado. Recomiendo no comer demasiado al mediodía ya que después te da sueño para seguir trabajando.
  • Proponte ser productivo en lo que hagas y evitar las ditracciones.
  • Al terminar tu jornada laboral, intenta desconectarte física como mentalmente.
  • Búscale la vuelta al asunto. Sobre todo para los que recién comienzan con esta experiencia de trabajar desde casa.
  • Experimenta. Puedes probar con nuevos hábitos que duren 1 o 2 semanas para ver si te dan buenos resultados y mejoran tu calidad de trabajo.

Como en todo, cada uno de nosotros va a ir atravesando por distintas etapas y vivencias.
Trabajar desde casa tiene sus aspectos positivos si somos capaces de encontrarle la vuelta.
Puede jugarnos en contra dependiendo de nuestras conductas. Es por eso que se requiere de autocontrol, automotivación y autodisciplina entre otras cosas para hacer nuestro trabajo de manera profesional, en forma saludable y en forma constante.

¿Cuáles son las cosas que valorás de trabajar en tu casa?
¿Cuáles son las desventajas que le encontrás?

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