Zen en las grandes ciudades: 101 ideas para una vida más feliz

Vivir tranquilo en la ciudad es todo un desafío. Edificios, autos, gente y bullicio por doquier. No hay una montaña de fondo ni tampoco una playa (al menos en Buenos Aires) Solo asfalto, concreto y muchas cosas por hacer.

El tiempo no alcanza y vivimos deprisa. Nos apuramos a terminar lo que estamos haciendo para pasar a la siguiente tarea. Nos estresamos.

Es fácil meditar en una isla caribeña y pasar a un estado Zen.

¿Pero cómo hacemos en la ciudad donde hay ruido, casos de inseguridad, un ritmo de vida acelerado y poca naturaleza?

Vamos a descubrirlo...

A continuación encontrarás 101 ideas para aplicar en los siguientes contextos:
hogar, trabajo, vía pública y un contexto general. Estas ideas proponen pequeños cambios que podemos implementar hoy mismo.

El objetivo es aprender a:

  • Reducir el estrés
  • Alcanzar un estado de paz interior
  • Disfrutar cada día al máximo
  • Tener una vida más feliz en la ciudad

Nota: Te recomiendo seleccionar una idea y aplicarla gradualmente. Luego si te sentís bien con el cambio, tratar de mantenerlo como un nuevo hábito. Por ejemplo si nunca meditaste, podrías realizar solo un ejercicio a la semana para experimentar y luego pasar a otra idea.

EN UN CONTEXTO GENERAL... (para cualquier momento)

#1 Ir despacio

Caminar, cocinar, comer. Hacer todo más lento como promueve el movimiento slow. Podés practicar eligiendo una tarea cotidiana: lavar las vajillas, cepillarse los dientes, ordenar la habitación, tomar un baño, planchar la ropa. Ser consciente del momento presente. Dejar el reloj a un lado y empezar a disfrutar.

#2 Hacer menos cosas

La gente de ciudad vive sobrecargada. No soy la excepción y quiero hacer de todo.
Sin embargo, cuando hago menos cosas me siento mejor.
Te invito a pensar conmigo ¿Qué es lo más importante que tenemos para hacer hoy?
¿Podemos delegar, postergar o eliminar algunas tareas?
Haciendo lo esencial tendremos mayor calma. El resto puede esperar.

#3 Mejorar la alimentación

Comer despacio. Respetar las cuatro comidas: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Incorporar a nuestra dieta: frutas, verduras, cereales y frutos secos.
La alimentación es clave para gozar de buena salud. Lo bueno de la ciudad es que nos brinda opciones: almacenes, verdulerías,dietéticas.

Reducir el consumo de café, sal, azúcar, alcohol. Tomar más agua.

#4 Caminar

Al menos 30 minutos por día. Es una rutina económica y terapéutica. En lugar de conducir tu auto o viajar en transporte público, podés llegar a destino caminando dos o tres kilómetros diarios. Una amiga me contó que algunos días vuelve de su trabajo caminando porque lo prefiere antes que tomar un bus. ¡Y camina como seis kilómetros! Pero al fin y al cabo se siente mejor.

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#5 Desconectarnos de la tecnología

Al menor indicio de aburrimiento o soledad evitar la tentación de revisar el teléfono.
En su lugar podés leer un libro, meditar, contemplar tu alrededor, no hacer nada.
Apagar notebook, celular, tablet, TV para conectarnos más seguido con nuestro momento presente y entorno. El momento lo elegís vos. Te sentirás más libre.

#6 Corregir la postura

Favorable para la salud y para nuestro estado emocional. Una postura correcta te dará confianza y un mejor estado de ánimo. Caminar erguido mirando al frente. Sentarse derecho. Firme pero relajado. ¿Qué diferencia a las personas carismáticas del resto?
Una de las cosas es la postura que adoptan.

7# Reir

Los adultos tenemos preocupaciones, responsabilidades y problemas todo el tiempo. Pero tenemos que encontrar la manera de reir más seguido como cuando éramos niños. La risa es buena para el alma.

8# Evitar el multitasking

Tenemos el hábito de hacer dos o tres tareas al mismo tiempo creyendo que tenemos el control de la situación. Voy a desilusionarte. Nuestro cerebro puede atender una tarea por vez. En la multitarea perdés eficiencia y lo único que ganás es estrés.

Algunos ejemplos comunes en la ciudad:

  • Conducir y hablar por teléfono al mismo tiempo
  • Comer y trabajar a la vez frente a la computadora
  • Estudiar y escuchar música a la par

#9 Estar con amigos

Que la rutina ni las distancias de la ciudad te alejen de tus seres queridos. Encontrarse frecuentemente al menos una vez por mes.

#10 Llamar por teléfono a un ser querido

Hola, ¿cómo estás tanto tiempo?
Entre tanto Facebook, WhatsApp y mensaje de texto podríamos llamar de vez en cuando a un amigo o familiar para saludarlo. Y no necesariamente tiene que ser para su cumpleaños.
Volvamos a las viejas costumbres.

#11 Agradecer por lo que tenemos

Practicar la gratitud y ver lo que hemos alcanzado hasta ahora te dará paz y calmará ansiedades. Siempre pensamos en lo que nos falta sin detenernos en lo que tenemos (ya sea salud, alimento, aspectos materiales)

#12 Ser optimistas

Es difícil. No lo niego. Pero el optimismo es nuestro motorcito interno que nos mantiene en movimiento. La ciudad tendrá sus vicios pero puede mejorar.

#13 Aprender continuamente

Todos los días algo nuevo. Por más pequeño que parezca. La vida es un viaje y no un destino. ¡Exploremos!

#14 Asumir compromisos

Y dejar de lado la especulación. Con la tecnología las personas organizan salidas a último minuto y van cancelando planes si surge una mejor propuesta. Personalmente si me comprometo a hacer algo con alguien no lo cancelo por nada en el mundo.

#15 Perseverar

En busca de nuestras metas. Que nadie ni nada te detenga.

#16 Cultivar la paciencia

En toda gran ciudad hay mucha gente. Es común demorarse para ir de un lado al otro. La paciencia juega un rol fundamental para no perder los estribos en situaciones límite.

#17 Asumir la responsabilidad

De tus actos y acciones. Si por ejemplo llevás un estilo de vida sedentario podés elegir empezar a realizar ejercicio físico. Ganarás control sobre tu vida.

#18 Decir la verdad

En lugar de mentir. Sin importar si se trata de “mentiritas piadosas”, la verdad te hace una persona honesta para expresar abiertamente lo que pensás o sentís.
No confundas con ser grosero. Algunas personas te dicen todo lo que piensan valiéndose en el argumento de que “son frontales”

#19 Ser genuino

Similar a decir la verdad pero más difícil, porque te expone a vos y a tus sentimientos. Ser genuino implica mostrarte tal y como sos. Frente al mundo. ¿Da miedo no?

#20 Aprender a decir NO

¿Te acordás que al principio hablamos de hacer menos cosas?
Para ello necesitamos aprender a decir que NO a muchas actividades, hobbies, salidas y distracciones. La ciudad propone. La oferta es variada y nuestro tiempo limitado. No podemos tomar el riesgo de saturarnos de tareas y responsabilidades adicionales. Tu tiempo vale oro.

#21 Cultivar la amabilidad

Con pequeños gestos cotidianos. Decir buen día, sonreir, dejar pasar primero a alguien.
Lo cortés no quita lo valiente.

#22 Reducir el uso del reloj

El reloj es un accesorio fabuloso pero presenta algunas trampas. Cuando tenía 25 años usaba uno todo el tiempo. Miraba la hora cada quince minutos. Era esclavo de mi propio reloj. Te propongo quitartelo por unas horas al día y experimentar sensaciones de liberación.
Al principio vas a sentir que te falta algo.

#23 Contribuir a la sociedad

Toda gran ciudad presenta problemas a resolver y mediante pequeñas acciones podés mejorar el lugar donde vivís. Donar alimentos y ropa es gratificante porque estás ayudando a alguien que lo necesita más que vos. También podés participar de agrupaciones vecinales u organizaciones que traten determinados problemas sociales. Dejar atrás la indiferencia y realizar un mínimo aporte para cambiar las cosas.

#24 Valorar nuestro tiempo

Es el activo más valioso y escaso. Podés gastar dinero y ganarlo de vuelta.
Pero con el tiempo no es lo mismo. Una vez que pasa, no vuelve. No desperdicies tu tiempo en actividades que no te conducen a nada. Aprovechalo al máximo para alcanzar tus sueños.

#25 Practicar el minimalismo

En las grandes ciudades hay tentaciones por todos lados. Podemos comprarnos el último celular, ir de shopping para gastar nuestro sueldo en ropa o adquirir muebles para seguir quitando espacio a nuestro hogar. Tener menos cosas es liberador. El minimalismo se puede aplicar también a hacer menos cosas y simplificar así nuestra vida cotidiana.

#26 Aprovechar la oferta cultural

Me encanta ir al cine, al museo, a un recital de música. ¿Y a vos?
Algo bueno de las grandes ciudades es que ofrecen una rica agenda cultural. Las opciones sobran y están para aprovecharlas. Es una manera de aprender cosas nuevas y expandir nuestro conocimiento como así también nuestra creatividad.

#27 Tener un propósito

¿Por qué vivimos en una gran ciudad y no en un lugar más calmo con mayor naturaleza? ¿Cuáles son los motivos para vivir aquí y no allá?
Conocer nuestras opciones nos abrirá una abanico de posibilidades.

#28 Buscar la libertad

De tiempo y de movimiento. Ir en la búsqueda de una agenda más flexible donde podamos tener mayor control. Si nuestra semana es rígida, ante el menor imprevisto que surja, vamos a estar preocupados tratando de hacer malabares con nuestro tiempo.

#29 Distender la mente

Si sos autoexigente me parece bien que vayas tras tus objetivos pero acordate de la importancia del descanso. Se puede relajar la mente pensando en otra cosa.

#30 Tomarse tiempo para pensar

Uno de los mejores hábitos que podés incorporar. Dejar de lado las distracciones de la ciudad, la tecnología y cualquier otra tarea que estés haciendo ahora para destinar un tiempo a pensar. Encontrarse con uno mismo. Reflexionar acerca del día y hacia donde vamos.

#31 Pensar en grande

Ir en búsqueda de metas que nos motiven. Si bien “el sistema” erosiona nuestros sueños,
tenemos que seguir pensando en grande. Buscar la prosperidad en todos los aspectos.

#32 Buscar naturaleza

Un parque. Un árbol. Espacios verdes entre tanto edificio de la ciudad.
Tener a la vista fotos o imágenes de paisajes. Montañas, playas, cascadas.
¿Qué imagen tenés en el escritorio de tu computadora?

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#33 Divertirse

Sanamente. La ciudad te presenta opciones para hacerlo. No hay excusas. Salir a tomar algo con amigos o con tu pareja. Caminar, disfrutar de una buena librería o un buen café. Ir al teatro, al cine, a un evento deportivo. Pasarla bien.

#34 Fluir al ritmo propio

Y no al que impone tu ciudad. Difícil ¿no?
Cuando camino en la vía pública veo a la gente muy apurada. Eso me hace caminar más rápido porque siento que la persona que va atrás me pisa los talones. Soy consciente de esa situación y trato de corregirla. Camino a mi ritmo y no al de los demás.

#35 Practicar la aceptación

Hay cosas que no cambian (o tardan en hacerlo). Nos guste o no tenemos que lidiar con ellas a diario. Un vecino que causa problemas, un auto que no te deja cruzar en la calle, alguien que te roba el celular. En las grandes ciudades vive mucha gente y la convivencia es difícil. Ya no me amargo tanto como antes. Hay cosas que no las puedo modificar.
La aceptación es una forma de auto preservarnos. No implica ser indiferentes a lo que nos pasa, pero si elegir cuidadosamente aquellas cosas que podamos hacer para cambiar la situación.

#36 Ser creativos

¿Cuándo fue la última vez que realizaste un ejercicio creativo?
Preguntarnos cosas como: ¿Qué pasaría si….? Nos abre un mundo de posibilidades para explorar. La creatividad es una buena manera de abordar los problemas. Te permite ver las cosas desde otro ángulo.

#37 No buscar la aprobación ajena

En determinados contextos la gente se fija mucho en el otro. Qué ropa usa, qué auto tiene, cuánto dinero gana. Y así cosas relacionadas a lo superficial. Tu forma de ser y tu accionar debería estar basado en tus convicciones y en tu verdad. No se puede agradar a todo el mundo.

#38 Incorporar hábitos saludables

Realizar ejercicio físico, comer sano, descansar lo suficiente. Evitar los desarreglos causados por las grandes ciudades. Hay un set completo de hábitos saludables para incorporar gradualmente.

#39 Alimentar tus relaciones personales

Que el vértigo cotidiano no te impida destinar tiempo a los vínculos sociales.
Frecuentar lugares nuevos te hará conocer gente nueva.
De cada persona se pueden aprender nuevas lecciones de vida.

#40 Pasar tiempo a solas

Para reflexionar, meditar, estar tranquilos. El tiempo en soledad te permitirá conocerte mejor.
En lo personal disfruto de ambos: estar en compañía y encontrar momentos para estar solo.

#41 Dejar las excusas a un lado

Qué llueve, que no tengo ganas, que no puedo hacerlo. Todos pensamientos que buscan frenar nuestro avance. Ayer por ejemplo se cortó la luz en mi casa y si bien no podía escribir en la computadora, la situación no me impidió seguir avanzando con este artículo. Escribí mis ideas con lápiz y papel.

#42 Evitar la comparación social

Siempre existirá alguien más atractivo, con más dinero, con un mejor trabajo, con más talento, con más viajes realizados. Y al contrario pasará lo mismo.
De nada sirve la comparación social. Con el único que tenemos que competir es con nosotros mismos para mejorar y seguir creciendo.

#43 Practicar una nueva habilidad

Aprender un idioma, a tocar el piano, a bailar. En la ciudad hay opciones para aprender lo que gustes. Hace poco empecé a estudiar “Diseño de personajes” para mejorar mis habilidades de ilustración. Requiere práctica permanente pero es gratificante. Me encanta.

#44 Buscar la prosperidad

Similar a pensar en grande. No significa tener un auto último modelo ni lujosas zapatillas, pero ser próspero en todo sentido. ¿Porque ir por una sola cosa cuando podemos desear todas juntas? Amor, salud y dinero. El orden se lo das vos.

#45 Contemplar el cielo

El amanecer, atardecer y las estrellas. Lo que tu ciudad te permita ver.
Los edificios y el smog ocultan todas estas cosas pero quizás podamos apreciar algo de vez en cuando. Me tomé el hábito de mirar el cielo por la noche cuando tengo que colgar la ropa en la soga (en la terraza de mi casa). Por unos segundos contemplo las pocas estrellas que se ven y experimento momentos de felicidad.

#46 Eliminar los malos hábitos

Generados por la ciudad y el lugar donde vivimos. ¿Cuáles son los malos hábitos? Quizás aquellos que van en contra de nuestra salud física y mental.

#47 Fortalecer las conexiones

Los vínculos, las amistades, nuestro círculo de conocidos. ¿Qué cosas tenemos en común con tal persona que podamos compartir? Conectar.

#48 Visualizar

No solo una bonita playa para disfrutar, sino también aquellas cosas que queremos lograr. Verlo, sentirlo, vivirlo. Hacerlo REAL.

#49 Dominar las emociones

En Buenos Aires (y sobre todo en la Capital Federal) la gente está sensible. Se irrita por cualquier cosa, discute, se enoja. Situaciones típicas son las que pasan en la vía pública. Te tocan bocina, te atienden mal en algún negocio, te tratan de “pasar por encima”.
Son muchas las situaciones en donde hay que mantener la calma. Aprender a dominar nuestras emociones. Hay un libro que leí hace tiempo y que te recomiendo. Se llama Inteligencia Emocional (enlace afiliado)

#50 Mejorar la respiración

Vital. Respirar correctamente nos ayudará a relajarnos y estar más serenos.
Respiramos desde que nacemos. Pero no con la calidad suficiente. Hay técnicas de respiración que podés aprender fácilmente.

EN EL HOGAR...

#51 Meditar

Diez o quince minutos al día. Propongo que sea en tu hogar para disponer de un lugar cómodo y silencioso. La meditación para relajarse y reflexionar es un excelente hábito a incorporar.

#52 Dejar atrás los noticieros

Mi calidad de vida mejoró al dejar de ver los noticieros. En las grandes ciudades, los noticieros muestran todas las cosas malas que ocurren. Hechos delictivos, tragedias, accidentes y noticias negativas hacen al combo principal. Hay que seleccionar cuidadosamente la información que consumimos.

#53 Tener una rutina para dormir

Todos los días me voy a dormir entre las 11 y las 12 de la noche. Tengo una rutina que me permite descansar una cantidad de horas necesarias para recuperar mi energía y estar bien al día siguiente. Te recomiendo descansar y mantener un determinado horario para dormir.
Que el trabajo, la computadora ni la televisión te quiten horas de sueño.

#54 Mantener la casa ordenada

Por más que vivas por tu cuenta y no recibas visitas. El orden transmite armonía. El desorden caos. Cuando las cosas están en su lugar, las encontrás más rápido. Mantener una casa ordenada se simplifica cuando tenés menos cosas y para eso hay que hacer lo que sigue a continuación.

#55 Eliminar objetos sin usar

Ropa, tecnología, adornos. Podés ganar espacio y dar lugar a lo nuevo. Aprovechá para donar, regalar o vender lo que no uses. Dejar atrás el hábito del almacenamiento y liberarnos de lo material.

#56 Hacer una mini rutina de ejercicios caseros

Sentadilla, flexiones de brazos, abdominales. Entre quince y treinta minutos. Sobre todo si no podés ir a un gimnasio o a un parque a realizar ejercicio. El hogar es un buen espacio para destinar algo de nuestro tiempo a mejorar nuestra condición física. Es gratis y sano.

#57 Armar una huerta

Ya sea en tu casa o en tu departamento. No tiene porqué ser gigante. Con solo plantar una o dos verduras será un excelente comienzo. Tener una huerta viviendo en la ciudad es raro y te remite a ese estilo de vida autosustentable tan añorado por algunas personas. Mi comienzo será plantando rúcula.

#58 Pagar las cuentas online

Y evitar tener que ir al banco para hacer largas filas. En Argentina utilizo el sistema de “Pago mis cuentas” que es una plataforma online espectacular. Me ahorra mucho tiempo ya que puedo pagar los servicios (luz, agua, gas, celular, cobertura médica) en forma online.

#59 Escribir

Se trata de un lindo hobbie. Pueden ser cosas personales como historias inventadas. Escribir es una manera de hacer catarsis y volcar nuestros pensamientos al papel. Descomprime nuestra mente por así decirlo.

#60 Pintar

Una maceta, un cajón, un placard, un cuadro. Cualquiera puede disfrutar pintando. Se trata de pasar un momento recreativo en tu hogar.

#61 Escuchar música relajante

Que placer sentarse en el sillón, poner música relajante y no hacer nada. O si hacés una tarea, que sea en forma lenta con esas melodías de fondo que inspiran nuestra alma.

#62 Cocinar con empeño

Cuando comer es una tarea a sacarnos de encima, cocinamos rápido y sin ganas. No disfrutamos de nuestra cena ya que lo único que importa es mirar televisión, estar con la computadora o hacer otra cosa. Te recomiendo empezar a ver el tema desde otra perspectiva. Crear nuevas recetas te desarrollará el ingenio y el paladar.

#63 Decorar nuestro hogar

Ponerle “onda”. No implica realizar grandes gastos ni llenar tu casa de objetos inútiles. Podés tener pocas cosas y aún así mantener tu hogar estéticamente agradable. No solo para tus visitas sino para vos mismo.

#64 Tener frases de motivación a la vista

Podés escribir frases que te gusten y colgarlas en la pared. Te darán fuerzas e inspiración cuando lo más lo necesités.

#65 Mantener tu cocina limpia

Evitar la acumulación de platos, vasos y cubiertos para lavar. Hacer esta tarea luego del almuerzo o de la cena. Lavar, secar y guardar en su lugar cada elemento utilizado.

#66 Exhibir tus recuerdos

Fotografías familiares, postales de algún viaje que hayas realizado. Podés destinar algún rincón o lugar para este tipo de cosas de tinte emocional.

#67 Mantener el estado general de tu hogar

Que las instalaciones y la infraestructura general no se venga abajo con el paso de los años. En la ciudad sobran ferreterías, pinturerías y casas de electricidad. Comprá una lamparita para reponer de vez en cuando. Dale una mano de pintura a esa puerta de la habitación. Hay pequeñas mejoras que se pueden realizar. Se que todo cuesta dinero, pero hay veces que las cosas no se hacen por “dejadez” o “fiaca”.

#68 Separar tu lugar de trabajo

Para los que trabajan en forma independiente. Tratar de que tu habitación no sea tu oficina.
En la posible crear “un espacio” independiente.

#69 Crear climas

De relajación, de intimidad. Tu hogar puede transmitir distintas emociones según la situación. La decoración y la iluminación como así también los aromas juegan un papel fundamental.
Aquella tranquilidad que no encontrás en el caos de la ciudad, podés buscarla dentro de tu hogar.

#70 Decorar con elementos naturales

Que remitan a naturaleza. Alguna fuente de agua para relajarnos, macetitas con cactus o hasta piedras energéticas son opciones válidas. ¿Tenés algún gusto decorativo?

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#71 Cortar la luz de tu casa

Al menos un día al mes. Si es de noche mejor. Te intimidará encontrarte de golpe con velas, una iluminación tenue y ningún aparato electrónico que funcione. Este ejercicio te permite desconectarte y experimentar sensaciones primitivas.

EN EL TRABAJO...

#72 Trabajar en algo que nos guste

Es lo más difícil de encontrar pero vale la pena intentarlo. Pasamos mucho tiempo trabajando como para hacer algo que no disfrutamos. Lo vemos solamente como un medio para ganar dinero cuando a su vez nos podría realizar como personas o hasta incluso divertirnos. Si vamos a trabajar por obligación el resto de nuestra vida, al menos que sea en algo que nos apasione.

#73 Buscar un trabajo flexible

En cuanto a horarios y beneficios. Hay veces que tenemos que ir al médico o nos enfermamos y para eso nos dan dos mil vueltas en el trabajo. A cuenta gotas nos permiten tomarnos algunos días de estudio al año. Hay una vida además del trabajo. Y si contamos con una flexibilidad para manejarnos, será mejor. Aprovechá las ventajas de las grandes ciudades para esto. Podés buscar trabajos en distintos lugares y empresas. Hay más opciones laborales que en una ciudad chica o en un pueblo.

#74 Evitar las horas extras

Vuelvo a repetirlo. Tu tiempo vale oro. Aunque te paguen las horas extras podés destinar tu tiempo a otras tareas personales de mayor gratificación. Algunas empresas te hacen sentir culpables si no contás con predisposición para trabajar horas extras. Si tu horario es hasta las 5pm y sos puntual con tu horario de entrada, no tenés porqué quedarte trabajando hasta más tarde.

#75 Reducir el uso del email

Salvo que tu trabajo sea soporte, ventas o responder consultas solo por e-mail, hay que evitar la tentación de revisar el correo cada 15 minutos. Creemos que somos productivos si estamos todo el tiempo chequeando el correo, cuando en realidad se trata de una gran distracción que nos aleja de las tareas esenciales a realizar.

#76 Enfocarse en una tarea por vez

Detener las interrupciones. Hacer una cosa a la vez. Serás más productivo y eficiente. Harás las cosas con mayor calidad. Tu cerebro se fatigará mucho menos. Si la empresa donde estás se mal acostumbró a que realices veinte tareas al mismo tiempo, es momento de realizar un ajuste en este comportamiento.

#77 Encontrar un momento de relax

Entre tanto teléfono y ruido, distenderse en el horario laboral es todo un reto. No todas las empresas tienen la cultura de trabajo “a lo Google” en donde te inundan con espacios de relax, sala de juegos y hasta sillones para dormir la siesta. Sin embargo, a lo largo de tu jornada laboral podés buscar lugares o momentos para relajarte y hacer un descanso.

#78 Eliminar todos los íconos de tu computadora

Purificar. Tu escritorio de Windows no necesita tantos íconos. Genera contaminación visual y sensación de caos. Por ejemplo mi computadora tiene tan solo seis íconos en la pantalla principal del sistema operativo.

#79 Trabajar en equipo

Para lograr mejores resultados. Pedí ayuda cuando la necesites. Y ayudá a quien lo necesite. El trabajo en equipo es esencial en muchas compañías. Realizar una película de animación no sería posible si no hubiera trabajo en equipo. Construir un auto mucho menos.
Cuando pienso en las empresas de las grandes ciudades pienso en un ambiente con oficinas en donde interactúan varias personas. En esa interacción puede haber una sinergia hacia el cumplimiento de las metas.

#80 Hacerte respetar

Tu tiempo y tu espacio de trabajo. Tus convicciones. Tus derechos. Muchas veces “el nuevo” es quien tiene que pagar “el derecho de piso” y te lo hacen notar. Que seas un estudiante recién recibido no significa que tengas que trabajar gratis ni tampoco extensas jornadas laborales para ganar experiencia. El mundo empresarial te exige permanentemente y se aprovecha muchas veces de la situación.

#81 No temer a tu jefe ni a nadie

Con respeto, presentar tu punto de vista aunque estés en desacuerdo. Cuando tenemos miedo a que nos echen, dejamos pasar un montón de situaciones en nuestra contra. El jefe que trata de imponerse a los gritos o mediante acciones de temor no vale la pena ser tenido en cuenta.

#82 Respetar tu tiempo de almuerzo

El ritmo de vida acelerado también se traslada al trabajo. Es ridículo que nos den solamente quince minutos para almorzar y que encima haya que hacerlo a las apuradas.

#83 Moverse regularmente

Sobre todo si tu trabajo exige estar largas horas sentado frente a una computadora.
Cada una hora máximo te sugiero levantarse, caminar, subir una escalera.

#84 Organizar el día laboral

Sobre todo por la mañana. Te permitirá seleccionar las tareas más importantes a realizar. Y dejar el resto para otro día. Si sos freelancer amerita aún más organizarse.

#85 Dejar de competir

Con tu compañero de trabajo. Que si le aumentaron el sueldo, que si le dieron otros beneficios, que si lo ascendieron de puesto. Mirarnos a nosotros mismos, relajarnos y disfrutar de lo que hacemos.

#86 Fluir

Permitir que los problemas fluyan. El trabajo en la ciudad presenta retos y dificultades por superar. Presiones constantes nos intimidan y nos hacen pequeños. Todo está en cómo manejamos las situaciones. Lo que no se puede realizar hoy, se dejará para mañana.

#87 Alejar la gente tóxica

Así sea un compañero de trabajo, tu jefe o un cliente, no podés permitir pasar tiempo con gente tóxica. Generan problemas y estrés. Te quitarán tu energía. Rodéate de gente que valga la pena y con la que estés a gusto. Si en tu trabajo no hay personas así y el ambiente laboral es malo, pensá en cambiar de trabajo.

#88 Innovar

Mejorar los procesos de trabajo. Perfeccionar algunas tareas para realizarlas en menos tiempo. Quizás esto te permita terminar antes e irte a tu casa. Si lográs mostrar las mejoras realizadas y el valor ofrecido, en muchos lugares te lo reconocerán.

#89 Ser proactivo

Proponer. Hacer. Tener un espíritu que te lleve hacia adelante. Que la rutina no te “achanche”. No sigas la ley del mínimo esfuerzo como pueden realizar algunos de tus compañeros. En su lugar, da más de vos mismo. Trabajar con actitud. Tomar el toro por las astas.

#90 Experimentar

Probar nuevas cosas. Saludar distinto a un cliente, decir otro speech al momento de vender, instalar un nuevo programa. Son todas cosas que se pueden probar para ver su resultado. La rutina es buena. Pero hay que soltarse de vez en cuando.

EN LA VÍA PÚBLICA...

#91 Contemplar la ciudad como turista

Todo es nuevo cuando estamos de viaje. Y tu ciudad te puede ofrecer nuevas experiencias también. Empezar a verla con ojos de turista. Llevar una cámara y sacar fotos.

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#92 Caminar despacio

Dejar la prisa a un lado. Por más que pierdas el colectivo. Se que hay que cumplir horarios y demás, pero en la calle, el mundo está a las apuradas. Intentá caminar más despacio y te sentirás más relajado.

#93 Buscar un área verde

Para tomar sol, para descansar del trabajo, para caminar, para andar en bicicleta. Árboles, plantas y pasto es todo lo que se necesita. Ah! y un día de sol.

#94 Desconectar los auriculares

La música es genial para aislarnos de los bocinazos de la ciudad. Pero tiene esa desventaja. Nos aisla. Al mismo tiempo es peligroso perder el sentido del oído e ir distraídos mientras cruzamos la calle. Cada tanto te recomiendo dejar a un lado los auriculares y reservar este momento cuando vas en el colectivo y no caminando por la calle.

#95 Tomar un rico café

En Buenos Aires preparan deliciosos cafés. Suelo acompañar con medialunas o un tostado.

#96 Explorar un camino diferente

Para ir al trabajo, a la universidad, a la escuela a buscar a los niños. Cualquiera sea el motivo podés elegir ir por otro camino para cambiar ligeramente la rutina. Quizás descubrís una galería de arte, una librería o un bar que podrías visitar en otro momento.

#97 Hacer contacto visual

No significa mirar como un loco a las personas. Pero si muchas veces se puede hacer contacto visual para iniciar una conversación, sonreír y por qué no seducir a alguien.
En las grandes ciudades la gente camina por la calle mirando el piso. Cada uno está en su mundo. Por lo general el ambiente no está relajado como para hacer contacto visual.

#98 Aprovechar el tiempo de viaje

En las grandes ciudades las distancias son largas y probablemente tenemos una hora para llegar a nuestro trabajo o lugar de estudio. Si viajás en tren, metro o colectivo, podés aprovechar el tiempo para leer, aprender un idioma, meditar, estudiar, escuchar música. Entre ida y vuelta quizás son dos horas que pueden estar bien aprovechadas.

#99 Cuidar el espacio público como propio

Por más que todo el mundo tire basura, no tenés porqué hacer lo mismo. Por el contrario podés dar el ejemplo hasta levantando lo que otros tiran al suelo. En Buenos Aires por ejemplo, hay un grupo de personas que con el nombre de “Plaga Positiva” tratan de concientizar a las personas para cuidar el espacio propio y mantenerlo limpio.

#100 Ayudar al prójimo

Ya sea brindando información para llegar a destino, realizando una pequeña donación si la necesita o teniendo algún gesto de generosidad (si cae algo al piso) levantarlo para devolverlo.

#101 Ser feliz aquí y ahora

Disfrutar, relajar, ser feliz. Aquí y ahora.

Conclusiones

Llegamos al final del artículo y me encantó escribir tantas ideas que puedan serte de ayuda para que seas más feliz en tu ciudad.
Dejame decirte que hay cosas que no van a cambiar. La ciudad tiene muchas ventajas y desventajas. No existe el lugar perfecto. Pero si un lugar donde podamos tener mejor calidad de vida. Está en nosotros elegir donde queremos vivir.

Personalmente tengo el deseo de irme a vivir a una ciudad más pequeña, más segura y con mayor naturaleza en algún futuro cercano.

¿A vos donde te gustaría vivir? ¿Qué tan fácil o difícil se te hace vivir en una gran ciudad?

Comentarios

Jue, 30/03/2017 - 8:41am

He leido vuestro post con mucha atecion y me ha parecido util ademas de bien redactado. No dejeis de cuidar este blog es buena.
Saludos

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